san adrián. El Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria de San Adrián organizó ayer una jornada sobre el reglamento europeo relativo a las declaraciones nutricionales y las propiedades saludables en los alimentos, así como las implicaciones que esta norma tiene para el sector alimentario. La cita se desarrolló en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación; la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, y la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas.
En concreto se trató el tema de los alimentos funcionales (aquellos que intrínsecamente o por añadidura tienen una característica funcional, como la capacidad de reducir el colesterol o la presencia de vitaminas). En los últimos tiempos, los consumidores están sometidos a una gran cantidad de mensajes a través del etiquetado de los alimentos. Según esta nueva normativa, las empresas deberán demostrar que existe realmente un efecto nutricional o fisiológico beneficioso en el alimento, basándose en pruebas científicas que estén internacionalmente aceptadas. La nueva legislación, vigente desde julio de este año, establece tres categorías de declaraciones: nutricionales o de contenido; de propiedades saludables, y de reducción del riesgo de enfermedad. Las dos últimas sólo podrán utilizarse tras la evaluación favorable de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA).
Esto conllevará gastos, esfuerzos y plazos para la industria agroalimentaria, que no se muestra indiferente ante este "reto". De hecho, la normativa preocupa a un sector que ya ha hecho una importante inversión en productos y en publicidad para que éstos sean comerciales. Así lo entendieron los sesenta representantes de empresas agroalimentarias del Valle del Ebro que acudieron ayer al CNTA.
La inauguración de la jornada corrió a cargo de Félix Lobo, presidente de AESAN, quien señaló que este reglamento afecta a las empresas en la medida que establece unas reglas para la "competencia legal". "También es verdad que para el sector va a significar un esfuerzo porque la clave de reglamento está en que exija una fundamentación científica a esas declaraciones de salud".
La cita también contó con ponentes de la talla de Isabel Bombal, subdirectora general de Planificación y Control Alimentario del MAPA; Rosa Sanchidrián, subdirectora General de gestión de Riesgos Alimentarios de AESAN; o Montserrat Prieto, del departamento de Derecho Alimentario de la FIAB.