El 3 de diciembre, Día de Navarra, Ricardo Abad atravesó la Comunidad Foral de norte a sur (165 km) corriendo durante 18 horas por la Nacional 121, entre Endarlatsa y Cintruénigo. Algo que para la mayoría de mortales representa una proeza, para el atleta tafallés no era sino un entrenamiento de cara al reto que se planteaba el pasado sábado: completar 24 horas corriendo en torno a una pista de atletismo en el estadio barcelonés de Serrahima.
No sin esfuerzo, Abad lo consiguió. No pudo llegar a los 200 kilómetros recorridos, un ambicioso objetivo que se marcaba antes de partir, pero se quedó satisfecho con los 184 que le contabilizó el chip -hubo varias quejas, e incluso algún abandono por errores del chip, y el propio Abad cree que superó los 200 kilómetros-. "Ha sido una experiencia muy bonita. El objetivo principal era terminar las 24 horas. Me he quedado a poco de los 200 kilómetros, pero no me importa demasiado, porque ha sido un test muy bonito; he aprendido mucho. Había un nivel muy alto y por eso el balance ha sido positivo. Era mi primera incursión en este mundo de tanto nivel, y ver que estás ahí con los delante...".
En la prueba, que formaba parte de la maratón solidaria que todos los años organiza la cadena autonómica catalana TV3 (recaudó casi 7.000 euros vendiendo los kilómetros recorridos por los atletas para ayudar al estudio de enfermedades cardiovasculares), participaron 30 atletas, de los que 20 completaron las 24 horas.
líder durante 12 horas El navarro se situó como líder casi desde la salida, con un buen ritmo que le permitió completar 48 kilómetros en las primeras cuatro horas. Después, todo un especialista, habitual en los podios del Campeonato de España de 100 kilómetros, el barcelonés Paris Canals, se convirtió en el gran rival. Tanto le forzó el navarro que, a las doce horas de carrera, los calambres obligaron al catalán a abandonar. "Eso fue un subidón -recordaba el tafallés-. He estado liderando la prueba hasta las tres de la madrugada, pero la noche ha podido conmigo. Ha sido muy dura. Hacía cinco o seis grados, pero no era un frío seco como el de Navarra, sino muy húmedo. Tanto que llovió un poco y a las 12 del mediodía la pista seguía mojada. Era una humedad que no secaba, que se te metía en el cuerpo". Por ello el navarro tuvo que refugiarse durante media hora en la furgoneta que tenía aparcada en la puerta del estadio. Allí pudo disfrutar de la calefacción, aunque no durmió en las 24 horas. De hecho, sólo descansó unas tres horas, que aprovechó para comer.
"Fue una pena, porque con tanto tiempo en cabeza soñaba con ganar, pero al final se me escapó el triunfo", añadía Abad, a quien se le encendieron las alarmas en la séptima hora. "Tuve una crisis con problemas musculares en los isquiotibiales, como me pasó en el Camino de Santiago, pero curiosamente se me pasó de repente".
la lucha contra el tedio En una prueba como ésta cuenta tanto el físico como la fuerza mental, ya que 24 horas dando vueltas a una pista de 438 metros (variando el sentido cada cuatro horas) suponen una lucha contra el aburrimiento. "Es un trabajo psicológico muy bueno, porque vives momentos muy malos. Se te pasa por la cabeza de todo, es difícil de explicar. Es muy aburrido. Al principio lo pasé fatal. A la sexta hora me decía: abandono. Tienes una angustia en el cuerpo, pero al final sales adelante, te animas con los mismos corredores, con los que haces un poco de piña. Pero al final cada uno iba con su propia soledad, porque teníamos distintos objetivos. Piensas en todo y en nada a la vez, porque aquí lo que marca no son los kilómetros, sino el reloj".
La ayuda de su equipo de apoyo, que apenas durmió y se heló de frío para estar con él la pista, resultó fundamental, además de los ánimos de algunos amigos que se desplazaron a Barcelona. Incluso recibió estímulos por la megafonía, donde el speaker leía los mensajes de apoyo escritos en el foro oficial de la prueba. "Me hacían sentir en la obligación de que no les podía fallar".
Al final al tafallés le pasó factura la noche y terminó sexto. Acabó asegurando que no repetiría, pero pocas horas después ya se planteaba una segunda experiencia. "Ha sido un broche muy bonito para este año, que era lo que buscábamos".
Abad se tomará ahora unas merecidas vacaciones antes de pensar en nuevos retos para 2008. En enero y febrero se entrenará para competir en las maratones de Madrid y Barcelona con la vista puesta en el Camino de Santiago, en el que quiere sacarse la espina del abandono de este año y recorrer los 759 kilómetros corriendo en seis días y seis horas. "Ya me veo muy maduro, he aprendido mucho este año y tengo mucha ilusión en completarlo con éxito y batir el récord".
El triunfo correspondió al catalán Salvador Reig, con 215 km, y con el mérito añadido de ser diabético.
clasificación final
Atleta Nº de vueltas Km
1. Salvador Reig 492 215
2. Ángel de la Mata 471 206,18025
3. Eddie Gallen 467 204,42925
4. Edu Clemente 450 196,9875
5. Joan Compte 423 185,16825
6. Ricardo Abad 421 184,29275