pamplona. El sindicato ESK criticó ayer el aumento del periodo mínimo de cotización para acceder a la pensión de jubilación, "una de las medidas equivocadas" incluidas dentro de la reforma de la Ley General de la Seguridad Social, que entró en vigor el pasado 1 de enero. Desde el sindicato se subrayaron los "continuos recortes que viene conociendo el sistema de pensiones en España en los últimos años", así como "la pérdida del principio de solidaridad" sobre el que debe sustentarse.
José Luis García y Peio Lasa, miembros del sindicato ESK, explicaron que el aumento del periodo mínimo de cotización para acceder a la pensión de jubilación -situado actualmente en 4.702 días y que pasará gradualmente en cinco años hasta los 5.475 días (15 años efectivos)- es una medida "claramente negativa, que impedirá el acceso a la pensión de jubilación a bastantes personas, principalmente mujeres".
Entre los aspectos "más negativos" de la reforma de la Ley de la Seguridad Social, los miembros del sindicato encuadraron también la vinculación a los años de cotización del cálculo de las pensiones de incapacidad permanente, derivada de enfermedad común. "Es una medida que en algunos casos supondrá una disminución de la pensión de hasta un 50% y que perjudica, principalmente, a quienes tengan pocos años de cotización", explicó García, que concretó que también se han endurecido notablemente los requisitos y las condiciones para acceder a la jubilación parcial, ya que a partir de ahora sólo se destinará a los trabajadores a tiempo completo, se exigirá tener 61 años (hasta ahora 60), una antigüedad mínima en la empresa de 6 años y una reducción máxima de jornada del 75% (no del 85% como hasta ahora).
"A estas condiciones hay que añadir que la reforma, en vez de reducir la edad de jubilación, fomenta que las personas sigan trabajando más allá de los 65 años, aumentando un 2% por cada año de retraso de jubilación, un 3% con 40 años de cotización y permitiendo rebasar la pensión máxima", criticó el asesor de ESK Peio Lasa.
Frente a estos aspectos, el sindicato reconoció que el texto también recoge algunos aspectos "positivos" -que consideró de "poca importancia y que afectan a poca gente"-. Entre ellos citó la mejora de la base de cotización de quienes perciben el subsidio para mayores de 52 años; la subida de las pensiones de las personas jubiladas anticipadamente antes del 1 de enero de 2002 y la pensión de viudedad para las parejas de hecho.
No obstante, respecto a esta última, los miembros del sindicato concretaron que "queda muy lejos" de equiparar los derechos de las parejas de hecho a los de las personas casadas, ya que exige un amplio período de convivencia (5 años ininterrumpidos) y de dependencia económica (que los ingresos del sobreviviente sean inferiores al 50% de los ingresos de ambos, el 25% en caso no tener hijos en común).