pamplona. Navarra cerró el 31 de diciembre un nuevo ejercicio negro en materia de seguridad laboral, otro año en el que el número de accidentes laborales se elevó por encima de los 13.000 y las tragedias personales en los puestos de trabajo volvieron a ocupar los titulares en los medios de comunicación.
Durante la jornada de ayer, el Boletín de Estadísticas Laborales (BEL) del Ministerio de Trabajo dio a conocer los datos de siniestralidad laboral en Navarra durante los once primeros meses del ejercicio 2007: 13.416 accidentes en el trabajo, con 135 siniestros graves y 16 mortales.
Estas cifras, que deben evaluarse detalladamente con los datos definitivos de diciembre y teniendo en cuenta el índice de incidencia -que mide el número de accidentes por cada mil trabajadores-, sitúan a Navarra en el entorno de los 14.000 accidentes laborales, un nivel del que no ha descendido en los últimos años (13.789 en 2006; 13.635 en 2005; 13.762 en 2004; 13.835 en 2003 y 14.474 en 2002).
Ante esta realidad destaca como factor positivo que el número de trabajadores activos sigue incrementándose año a año en la Comunidad Foral. Así, teniendo en cuenta que en 2005 se contabilizaron 217.180 trabajadores activos y 225.013 un año después, en 2007 fueron entre 10.000 y 15.000 las personas que accedieron al mercado de trabajo. Esta cifra, que va a producir un leve descenso de la tasa de incidencia en Navarra, no oculta, sin embargo, que la economía foral tiene en las cifras de siniestralidad uno de sus mayores problemas.
dentro de la jornada De los 13.416 accidentes laborales acumulados hasta noviembre, 12.374 ocurrieron en jornada de trabajo, de los que 12.246 fueron leves, 119 graves y 9 mortales. Por otro lado, 1.042 acontecieron in itínere -en el trayecto al trabajo fuera de la jornada laboral-, de los que 1.019 resultaron leves, 16 graves y 7 mortales.
Entre enero y noviembre de 2007 murieron en accidente laboral en España 1.104 personas, de las que 791 fallecieron en jornada de trabajo y 313 in itínere. Andalucía fue la comunidad que registró el mayor número de accidentes mortales hasta noviembre, con 182; seguida de Madrid, con 140; Cataluña, con 138 y la Comunidad Valenciana, con 111.