pamplona. Medio año después de que fracasara el intento de una coalición con el PSN para desbancar a UPN del Gobierno navarro, Zabaleta aguarda paciente el momento para un nuevo intento.
¿Piensa NaBai volver a la carga tras las elecciones e intentar la coalición con el PSN para desalojar a UPN?
Si NaBai mantiene su segundo puesto en el ranking de las fuerzas políticas de Nafarroa y sube, promoveremos un cambio de gobierno inmediatamente. Si no, no estaremos legitimados para hacerlo.
Con lo que pasó, se les hará duro volver a intentarlo con el PSN.
No queda otra que hablar con el PSN, pero desde la fuerza de un partido en alza.
Ponen el listón muy alto, dado que estas elecciones favorecen a los partidos estatalistas.
Si a pesar de todo mantenemos nuestro puesto y además lo mejoramos, como creemos que va a ocurrir, nos veremos más legitimados y podremos volver al intento.
La bipolarización de las elecciones generales no les favorece.
Tenemos que ponernos techos cada vez más altos, porque nuestro objetivo es desbancar a la derecha retrograda navarra, UPN, porque no defiende a los navarros, porque es un partido político infectado de franquistas y fascistas. NaBai es un instrumento político que acabará ganando a UPN y tenemos que ir quemando etapas en ese objetivo.
Si eso se logra, la negociación con PSN sería en los mismos términos que en las negociaciones del pasado verano.
Depende de la fuerza política que consigamos. Creemos que NaBai puede ganar y ésa es la gran aportación, que se hace desde el respeto a los navarros y las navarras, para la territorialidad de Euskal Herria.
La ilegalización de ANV y EHAK está cantada. La historia se repite en este país.
El Estado español debería avergonzarse de que la ilegalización de Batasuna esté siguiendo los cauces al estilo de Turquía, mientras que Batasuna es un partido legal que va a concurrir a las elecciones también en marzo a cien kilómetros de aquí, en Francia. Francia es una república civilizada, esto es una monarquía medieval o celtibérica, de poca calidad democrática. Espero que el Tribunal de Estrasburgo empiece a modificar esta situación y decida pronto en contra de la ilegalización. Dicho esto, hay que subrayar que no se pueden defender los derechos políticos con coherencia más que defendiendo a la vez los derechos humanos, y viceversa.
La izquierda abertzale oficial no es tan condescendiente con los demás y no le duelen prendas en acusar de su situación, no sólo al Gobierno, también al PNV o a Aralar.
Es una acusación injusta y sólo excusable desde la comprensión del nerviosismo del que está en una situación de ser ilegalizado. Nosotros no tenemos ninguna culpa de la ilegalización, estamos en contra de la ilegalización y además la ilegalización nos perjudica, en primer lugar como demócratas y además porque nos priva de un debate ideológico sereno y frontal con Batasuna, que es lo querríamos hacer.
¿Lograrán presentarse a las urnas?
Ya están ensayadas las fórmulas que hay y se saben cuáles son: partidos ya existentes y legalizados que no tendrían tiempo de ser ilegalizados, o son también otras formas de actuación como, por ejemplo, propugnar el voto nulo. Éste es un derecho democrático, rayano en la desobediencia civil, pero legal.
¿Qué papel deberán jugar después de las elecciones tanto si logran 'colarse' como si no?
El mundo político de la izquierda abertzale oficial necesita ser respetado. Nosotros abogamos por lograr la paz. Para ello es esencial el cese definitivo, unilateral, incondicional y sin ninguna contraprestación de la lucha armada por parte de ETA. Ésa es la aportación política única que en positivo puede hacer ETA. Ya no es posible repetir ningún proceso con el esquema de Argel, de Lizarra o el de la última tregua. Eso se acabó, ya que estaba fundamentado en la credibilidad de ETA y eso se perdió en la ruptura de la última tregua. Eso precisaba de la separación de un debate político sin exclusiones y de un debate de pacificación. Y también se rompió, conculcando Batasuna lo proclamado en Anoeta. Por todo eso, ya no es posible la tregua. ETA no puede hacer otra aportación positiva ni para Euskal Herria, ni para la independencia ni para los presos.
Salta a la vista que ETA no va en esa dirección.
Seguiremos manteniendo ese mensaje. Todo esto no hace más que darle la razón y alimentar políticamente las posturas más radicales del PP y UPN. Siempre se han beneficiado del uso de la violencia. Estamos en contra del precio político de la violencia, pero también del aprovechamiento político de la violencia. El precio político lo ponía ETA en la tregua cuando pedía contraprestaciones en las negociaciones.
Batasuna parece haber asumido su papel secundario a la hora de hacer política y deja que ETA marque la pauta.
La izquierda abertzale oficial tiene completo derecho a actuar en política mientras actúe por cauces exclusivamente políticos. Todas las relaciones que pueda tener con ETA, mientras no tengan relación directa con hechos armados, en una democracia madura y de calidad no deberían ser objeto de inculpación penal, porque en ese caso estamos inculpando ideas.
¿Cómo están viviendo los presos todos los acontecimientos desde el final de la tregua?
No puedo hablar en nombre de los presos por tres razones: primero porque los presos son muchas personas y entre ellos hay muchos pensamientos; segundo, porque el colectivo de presos me declaró persona non grata , lo que no se olvida fácilmente y menos con mi historia personal; en tercer lugar, porque los presos tienen su pensamiento individualizado y algunos presos políticos viven esta situación con pena, con resignación y con deseo de que se supere. Otros tendrían que responder por ellos mismos. Yo sé de algunos, porque me lo han comunicado.
¿Le ha convencido el ministro Rubalcaba con su versión sobre lo ocurrido a Portu y Sarasola?
El Estado español no ha querido corregir la ley sobre incomunicación para evitar la posibilidad de que haya tortura. Mientras no lo haga, tenemos la obligación de creer al que dice que ha habido tortura, máxime cuando hay pruebas objetivas que no tienen otra explicación.