pamplona. El Gobierno de Navarra estudia la posibilidad de prohibir la pesca de la trucha en la región salmonícola superior, en la zona norte de la Comunidad Foral. Ésta decisión es una más de las que se están tomando para hacer frente a la disminución de la población de la especie en los ríos navarros.
Estas medidas fueron comunicadas al Consejo Asesor de Pesca, que dio su visto bueno a todas salvo a la veda de pesca ya que la decisión podría repercutir a unos 30.000 pescadores navarros que acuden habitualmente a pescar.
Desde hace unos cuantos meses se ha podido comprobar cómo en los ríos de la zona cantábrica ha disminuido la cantidad de truchas. El cambio climático, la relación del ser humano con el río en los últimos años... han repercutido en la bajada de ejemplares. Según datos del Gobierno de Navarra, la población ha disminuido a casi la mitad en los últimos diez años. Para hacer frente a ésta situación alarmante, el Ejecutivo foral ha puesto en marcha un plan de acción que, tal y como comunicó la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Begoña Sanzberro, "consiste en una serie de medidas de apoyo a la población piscícola, como a los pescadores".
plan de acción La primera medida será incrementar la vigilancia en los ríos de Navarra. De esta forma, se controlarán los caudales, el furtivismo y los vertidos sobre las aguas. "Son aspectos que consideramos muy importantes y absolutamente necesarios para que las poblaciones piscícolas y su hábitat puedan seguir en un buen nivel, o incluso, mejorar el actual", señaló Sanzberro.
La incrementación de la vigilancia incluye la colaboración del Departamento, iniciada en 2007, con SEPRONA, la Policía Foral y el equipo de Guarderío del Gobierno de Navarra. Además, "se establecerán convenios de colaboración con sociedades de pescadores de Estella, Baztán-Bidasoa y Zona Pirenaica para la realización de labores de control y vigilancia", comunicó la consejera. De esta forma, el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente subvencionará la contratación por parte de las sociedades de pescadores, de vigilantes de ríos durante un año, por un importe total de 100.000 euros para esta acción.
Por otro lado, se invertirán 1,2 millones de euros en la mejora de las especies, de la fauna y flora silvestres y de su hábitat. Para éste ejercicio estan previstas varias actuaciones sobre diferentes ríos navarros. En el Baztán se rebajará y se trabajará la escala de la presa de Txokoto y se demolerán las presas de Opoka y la que está situada junto al Colegio de Lekaroz. En Bidasoa, se pretenden realizar construcciones de escala en la presa de Murges al igual que en Anduña. En Salazar se elaborarán construcciones de escala en las presas de la Central de Ezcaroz, Electra-Molino de Oronz, Electra-Molino de Sarriés, y Electra-Molino de Esparza de Salazar.
Otra de las medidas consiste en controlar la población de cormoranes y, de esta forma, mejorar y proteger el hábitat de las especies de agua dulce.
Junto a estas actuaciones, el Departamento intentará también, trabajar para incrementar el número de peces en los ríos. En el Bidasoa se repoblarán las truchas vertiendo al agua 200.000 huevos embrionados y 60.000 alevines de ésta especie autóctona.
También se incrementarán las demás especies pescables así como la trucha triploide y la anguila. Para poder llevar adelante este objetivo, el Departamento realizará un aporte durante este año que se cifra en 400.000 alevines triploides y 113.000 truchas adultas. Además, continuará la campaña de repoblación de anguila, iniciada con alevines en 1984. Concretamente, el Departamento tiene prevista para este año y el que viene una campaña de repoblación en los ríos Ega, Cidacos, Arga y Aragón, así como en varias balsas de la ribera del Ebro.