pamplona. La escasa estabilidad en el empleo y la creciente precariedad laboral siguen avanzando con firmeza en Navarra, que contabiliza en la actualidad 65.200 trabajadores con contratos temporales, 22.100 más que en 2003. Estos datos, conocidos a través de la última Encuesta de Población Activa (EPA) fueron muy criticados ayer por el sindicato ESK, que explicó que durante los últimos cuatro años "ha aumentado la población asalariada, pero no se ha logrado mejorar la calidad del mercado de trabajo".
Los miembros del sindicato José Luis García y Gorka Armendáriz denunciaron ayer en rueda de prensa la "ineficacia" de las medidas adoptadas durante la última legislatura por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en materia de empleo, así como de las políticas emprendidas por el Gobierno de Navarra para frenar el avance de la precariedad laboral. Ambos concretaron que en los últimos años "el mercado de trabajo ha aumentado pero no es, ni mucho menos, de mayor calidad".
"La tasa de temporalidad ha subido en estos últimos cuatro años del 23% al 27,4%, afectando ya a 65.200 personas, 22.100 que en 2003. La población afectada por la precariedad sigue en aumento y mantiene una importante segmentación del mercado entre estables y temporales", explicó García, que también quiso resaltar "datos positivos" en Navarra como la reducción del desempleo del 6,11% al 4,27%, y los notables aumentos de población activa y asalariada.
Desde el sindicato se subrayó que se "mantiene una tasa de precariedad -que suma la tasa de paro y la tasa de temporalidad- superior al 30%, acabando el ciclo de cuatro años prácticamente como se empezó, con un 29,11% al final de 2003 y un 31,67% en el último trimestre, cifra a la que habría que sumar una parte importante de los 52.800 autónomos navarros que son falsos autónomos y con condiciones precarias".
subvenciones A la hora de evaluar la gestión del Gobierno de Rodríguez Zapatero en materia de empleo, García destacó el "fracaso de la Reforma Laboral firmada por el Gobierno, CCOO, UGT y la Patronal, puesta en marcha en julio de 2006 como un plan de choque contra la temporalidad". Tras alcanzar una tasa máxima en España del 34,59% en el tercer trimestre de 2006, en el inicio del ejercicio 2007 se dibujó una disminución "fruto de las subvenciones a las empresas", pero la temporalidad se mantuvo invariable en el 31%. "Parece que los empresarios ralentizaron la contratación indefinida en la negociación de la reforma laboral y ampliaron algo más la contratación temporal para, tras la aprobación de la nueva normativa, recoger los beneficios derivados de la conversión de contratos", recalcó García.
En conjunto, la reforma "no mejora significativamente la estabilidad del empleo, se mantiene la subordinación, inseguridad y fragmentación del mercado de trabajo, y se consolida el fuerte poder empresarial y la debilidad de la fuerza de trabajo".
Por su parte, Armendáriz, que recordó que el sindicato continúa con su campaña en contra de la precariedad laboral, apuntó como causas de esta situación a la "imposición de un modelo empresarial basado en la flexibilidad y abaratamiento de la mano de obra", a la "permisividad gubernamental y de la normativa para el abuso y generalización del empleo precario", así como al "fracaso de la concertación social y la debilidad de las direcciones de los grandes sindicatos para la regulación y la garantía de un empleo estable, seguro y con derechos".