Pamplona. El ministro de Cultura, César Antonio Molina, arremetió ayer contra la "persecución abierta" al mundo cultural que está efectuando el Partido Popular en una Jornada sobre Políticas Culturales en España, organizada por el PSN-PSOE en Pamplona y a la que acudieron agentes culturales y sociales de la Comunidad Foral. El máximo responsable de la cultura del Estado advirtió de que si el PP gana las elecciones del próximo 9 de marzo, es posible que desaparezca el Ministerio de Cultura, dejando paso a una secretaría de Estado ya que a la oposición "no le interesa la cultura y le incomoda". Además, temió que pueda llegar "la censura y el control de la gente de la cultura".
Algunos de los agentes culturales y sociales invitados a la jornada trasladaron a Molina sus inquietudes por la situación de algunos ámbitos concretos de la cultura, como la situación de las bibliotecas, el arte figurativo, la música clásica o el rock. En relación a los dos últimos aspectos, Molina apuntó a la posibilidad de crear una "ley de la música o una general que abarque a todas las artes escénicas".
En el encuentro, que estuvo respaldado por los candidatos del PSN al Congreso y al Senado, Juan Moscoso y Carlos Chivite, y representantes de este partido en diferentes instituciones, Molina hizo referencia a la multiculturalidad y plurilingüismo del Estado y defendió su importancia. "Vivimos en un país plural que nos enriquece, donde nos enorgullecemos de hablar varias lenguas", aseguró el ministro, quien también auguró que "el futuro de las próximas generaciones y la unidad de Europa pasa por el conocimiento de las lenguas". Sobre este aspecto, Carlos Chivite destacó que "la lengua debe ser un instrumento de entendimiento y no una herramienta de enfrentamiento como algunos pretenden en esta comunidad". Además, se refirió a la Ley del Euskera de 1986, de la que aseguró que puede ser "cambiantes y cambiable" de acuerdo a la "demanda social".
En su extensa crítica al Partido Popular, Molina sostuvo que este partido se encuentra actualmente en el "extremismo más extremo de la derecha", que no le interesa la cultura porque "le molesta e incomoda" y que "hará todo lo posible para castigar a la gente que no comparte sus ideas". En este sentido, se refirió a "la persecución abierta que ha desencadenado contra cineastas, artistas y todo el mundo de la cultura", porque son "personas críticas, librepensadoras y que dicen lo que piensan en cada momento".
Ayuda a la creación Por otro lado, Molina explicó que durante gobierno de Aznar desapareció el Ministerio de Cultura, que pasó a ser una secretaría de Estado. Además, añadió que, si ganara el PP las elecciones, no se sabe si esa secretaría estaría dedicada a la "censura, como se vivió en el final del franquismo". Ante esta situación, el ministro abogó por una "institución pública que ayude a la creación cultural, la defienda y la promueva" y en este sentido justificó la necesidad de un Ministerio de Cultura "no intervencionista" que "apoye y ayude para que la gente de la cultura sea la que se gobierne".
Molina no quiso dejar de destacar la importancia de la cultura para el Estado y aseguró que es "uno de los pilares de la economía" y que de ella viven "unas 800.00 personas". Asimismo, subrayó que esta industria es "la tercera o cuarta más importante del mundo" y que lidera una comunidad iberoamericana cada vez más importante e influyente en el mundo.
El ministro no quiso dejar de destacar algunos de los logros de su gestión. Así, señaló que el PP invirtió en bibliotecas públicas 61 millones de euros y su departamento más de 105.000 millones. En la compra de libros para las bibliotecas el Gobierno de Aznar invirtió 120.000 euros frente a los 20 millones de euros del PSOE.
Por todo lo anterior, el responsable de cultura aseguró que en las elecciones "nos jugamos muchos de los avances que hemos experimentado en estos cuatro años porque no hay que dar todo por hecho ni pensar que lo que realizado es eterno".
Reacciones Tras la visita del ministro a Pamplona, UPN criticó que Molina "se dedicó a descalificar en vez de realizar propuestas". Este partido aseguro en un comunicado que "no puede ofrecer a los navarros un balance positivo en cultura". A este respecto aseguraron que la aportación del Estado en la Comunidad Foral ha sido "ridícula".