tudela. Más de una centenar de trabajadores del turno de mañana de SKF se manifestaron ayer en la puerta de la factoría de Tudela siguiendo el programa de paros indefinidos pactado por el comité de empresa el pasado 21 de febrero. La medida, según los sindicatos (CCOO, UGT, ESK y ELA) tiene como objetivo encauzar el proceso de negociación "del expediente de modificación sustancial de condiciones de trabajo que trata de imponer 20 días más de apertura de fábrica, pasando de 320 a 340 días, y modificando los periodos vacacionales acordados en el vigente pacto 2006-008", dijeron. De esta forma, los representantes sindicales denunciaron que el planteamiento de la dirección de la firma "rompe el principio de conciliar la vida laboral y familiar exigiendo un mayor esfuerzo a los trabajadores y trabajadoras, desregulando sus calendarios y aumentando su flexibilidad". Por ello, y tras declarar que SKF conseguirá (con el calendario de 2008) unos beneficios de en torno a 600.000 euros, sin ninguna ventaja social ni económica para los trabajadores; desde el comité de empresa decidieron iniciar una serie de paros (de una hora por relevo) que tendrán lugar los martes, jueves y sábados. Por su parte, la empresa defendió su postura en una nota de prensa en la que afirmó que "con el ánimo de proteger nuestro trabajo y sin tener que acudir a otra empresa del grupo fuera de España, se ha visto necesario aumentar los días de apertura de la fábrica". Aseguraron también que "en ningún caso se ha modificado el número de horas que cada persona tiene acordadas en su convenio".
La diferencia de pareceres entre trabajadores y empresa provocó la denuncia de los primeros ante la autoridad laboral. El juicio se celebró ayer y, según la dirección, "sin esperar a la sentencia, el comité ha propuesto el plan de paros intermitentes". Para los trabajadores, la solución de futuro "pasa por nuevas líneas de producción de rodamientos de 2ª y 3ª generación como respuesta a los problemas generados por la fuerte demanda hacia estos productos", dijeron.