E L nuevo acuerdo de Concertación Social navarro entre CCOO, UGT y CEN nos trajo algunas curiosidades. Además de la gran acumulación de términos políticamente correctos que tiene el documento, sorprendió la ausencia de quien tiene que poner los fondos, el Gobierno. Lo que no causó sorpresa fue ver quien juega el principal papel dinamizador, el jefe de los empresarios, siendo también el encargado de realizar las tareas más incómodas, como la critica inmisericorde con quien no comulgue con su pensamiento.
Se les olvidó algo: decir cuánto costará este acuerdo a las arcas públicas. Así como en otras ocasiones se cumplía el mínimo de informar del presupuesto que gestionan estas tres entidades, en esta ocasión no se adelanta cuanto costarán las 9 áreas de trabajo más el futuro Plan de Empleo. No estarían demás estos datos, ya que los últimos acuerdos han supuesto unos grandes desembolsos. Sin contar los presupuestos de varios compromisos que emanaron del Pacto Intersectorial sobre Relaciones Laborales del 95, solamente en los Planes de Empleo se ha desembolsado: I Plan 99-01: 47.000 millones de pesetas. II Plan 02-04: 417 millones de euros (69.407 millones de pesetas). III Plan, 04-07: 431.6 millones de euros (71.646 millones). Prórroga para el 08, firmada días antes de elecciones forales: 144 millones de euros (23.887 millones). En menos de 10 años estamos hablando, sólo en Planes de Empleo, de 211.941 millones de pesetas, unos 1.300 millones de euros.
Todo basado en dos fundamentos, que creemos erróneos. El primero es la lógica de UGT y CCOO de apropiarse de todos los datos positivos de la macroeconomía, que dicen, se dan como consecuencia de sus acuerdos. Si seguimos esa lógica, lo equilibrado sería decir que si todo lo positivo es gracias a su influencia, también lo negativo es responsabilidad suya. Bajo esta lógica todos los empleos creados desde el 90, el crecimiento económico, el aumento del PIB, el descenso del paro…etcétera, es gracias a su responsabilidad. Entonces lo adecuado sería reconocer también que es de su responsabilidad la incertidumbre económica y desaceleración creciente, y los más de 13.000 accidentes laborales del ultimo año, y los 20-30 muertos por accidente laboral que se dan en los últimos años, y las altas tasas de temporalidad, y la perdida de peso de los salarios en contraste con el aumento espectacular de los beneficios de las empresas, y la discriminación de la mujer en el empleo, y el incumplimiento del Protocolo de Kyoto, y la explotación de muchas personas inmigrantes y un largo etcétera de penalidades que se dan el mundo laboral y social.
Como es normal, en ESK pensamos que todos estos puntos negativos no son culpa directa de UGT y CCOO (aunque puedan tener una parte de responsabilidad en alguno de ellos). Con el mismo razonamiento creemos que los datos positivos de la macroeconomía no son responsabilidad directa de UGT, CCOO (ya que su incidencia real es muy limitada), y tienen mucho más que ver con ciclos económicos alcistas a nivel internacional, entre otras causas complejas.
El segundo fundamento es la lógica de la Cogestión Igualitaria entre sindicatos y patronales. En nuestra opinión los firmantes parecen vivir en una realidad distinta, se intenta hacer ver que estamos en un momento en el que se cumplen acuerdos entre dos fuerzas equilibradas (sindicatos ante poderes económicos y poderes políticos). Cuando la realidad nos dice que las actuales políticas económicas neo-liberales buscan el beneficio máximo de las empresas, intentando suprimir todo tipo de reglas y normas, teniendo menos en cuenta el reparto de los beneficios también para las plantillas de las empresas.
Ahora mismo se da una Concertación Social débil en un ambiente de paz social. Modelo muy diferente al de Concertación Social fuerte, basado en la capacidad de movilización de los sindicatos sin negociar contrapartidas negativas para la población trabajadora como vimos como máximo exponente en la Huelga General del 88.
Entonces, si los resultados son tan limitados, ¿por qué se da? Quizás entren en juego otros motivos, como los intereses de las propias estructuras de los sindicatos mayoritarios. Mirando a Navarra podemos decir que sus resultados son muy limitados. Su principal objetivo, el de la calidad del empleo, no se cumple. Aunque ha descendido el desempleo desde hace muchos años tenemos una temporalidad más cercana al 30% que al 20%, con unos datos de siniestralidad que no terminan de descender notablemente. Se firman objetivos pero no se firman compromisos. Por ejemplo, el compromiso que debería tener el Gobierno Navarro en reducir algo de su entera competencia como es la temporalidad en el sector publico, que está en un 33,7%, 6 puntos por encima de la del sector privado. Muy lejos del 12% prometido en el 99 en la firma del I Plan de Empleo.
Ciertamente se ha dado un enorme crecimiento económico, que sin duda ha redundado en beneficio de las empresas, pero que a la gente trabajadora no ha repercutido, ni de lejos, en el mismo nivel, el mercado laboral ha crecido pero no la calidad del mismo. En Navarra se han pasado todas las líneas rojas en materia de subvención a estos acuerdos. El Gobierno deja de ser el principal dinamizador y se otorgan a otras entidades privadas unas cifras astronómicas, para que al final se den unas tasas parecidas, o peores, de temporalidad y desempleo en comparación con otras CCAA vecinas. Sumando actualmente 78.200 personas en precario (paro y temporalidad, sin contar las personas que son falsos autónomos) 18.500 personas más que hace 4 años.
Como venimos repitiendo desde ESK, se generan además efectos perversos como la imposibilidad de tener un debate sosegado y sereno sobre la eficacia de estos acuerdos; a la crispación política Navarra se le suma lo imposible que es discutir entre sindicatos estas materias, ya que del objeto en discusión depende una parte importante de financiación de algunos sindicatos. Lo peor de todo es ver quien sale más beneficiado de todo esto, que por supuesto ni es la población trabajadora Navarra ni la imagen del sindicalismo, al contrario, ganan los poderes económicos forales que van a seguir forrándose y encima se les quiere otorgar la imagen de ciudadanos ejemplares.
* Miembro del sindicato ESK