"Tengo más hambre que el perro de Imenasa". De chavales lo decíamos mucho, aunque en realidad no llegamos a conocer al famélico can. Nosotros conocimos el caballo de Imenasa. La fábrica abandonada de Industrias Metálicas de Navarra SA en el barrio de San Juan tenía frontón, y cuando saltábamos la valla para jugar a pala nos encontrábamos con yonquis que se refugiaban en aquellas destartaladas instalaciones para pincharse y así poder olvidar durante un rato que se pinchaban. El perro de Imenasa ahora no pasaría hambre. Donde estaba su caseta en la actualidad atan a los de su especie con longanizas. Derruyeron Imenasa y levantaron la Plaza Yamaguchi. La ciudad moderna es voraz. Se traga fábricas, sembrados, huertas, recuerdos. A veces se empacha. Y determinadas zonas se quedan sin digerir. Un ejemplo palmario es Beloso Sur, los viejos edificios de viviendas que dan por un lado al camino viejo de Sarriguren y por el otro a la carretera PA-33, ésa que pasa al lado de Mendillorri. Tienen aceras diminutas y deterioradas, charcos perennes como consecuencia del mal drenaje, contenedores de basura antiguos, malos accesos al Ensanche y Mendillorri… Su situación contrasta obscenamente con Beloso Norte. Villarriba y Villabajo. En la zona de chalés de nueva construcción de Beloso Norte tienen aceras anchas e iluminadas, incluso en las zonas en las que todavía no han levantado los unifamiliares. El pasado noviembre, el Ayuntamiento acrecentó la sensación de aislamiento desviando por obras dos carriles de la PA-33 al camino viejo de Sarriguren. Los coches, las villavesas, los camiones pasando a dos metros escasos de los portales, en un barrio en el que la mayoría de los vecinos son de edad avanzada. El vecindario denunció el peligro. El Ayuntamiento hizo oídos sordos. El lunes, un día antes de que acabase el desvío, un vehículo atropelló a una vecina. Tiene rotos hombro y pelvis y su pronóstico es reservado. Tremendo. Beloso Sur, Etxabakoitz, Santa Engracia. Un archipiélago de viviendas de otro tiempo aisladas en medio de la inmensidad de la ciudad moderna. No han sabido digerirlos, repensarlos, integrarlos. Urge y es de justicia hacerlo. Los náufragos de esas islas son tan pamploneses como los demás.