PAMPLONA. Los primeros coches, furgonetas y camiones pudieron ayer transitar por primera vez por los nuevos viales de las calles Monjardín y Valle de Egüés, que suponen a partir de ahora un acceso añadido a la capital navarra. Está previsto que esta nueva conexión, inaugurada ayer por el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, y por la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, soporte el paso de unos 25.000 vehículos diarios y alivie a la avenida Baja Navarra del tráfico procedente de Gorráiz, Sarriguren, Mendillorri y la futura urbanización de Ripagaina.
Las obras de esta calzada, ubicada detrás del colegio Sagrado Corazón y el Seminario, se iniciaron en diciembre de 2006 y su coste ha ascendido a unos 7.700.000 euros, de los que 4,5 han sido aportados por el Ejecutivo foral. Cabe recordar que, para sufragar esta infraestructura, el equipo de Barcina desvió en su día los 3,7 millones de euros proporcionados por la Unión Europea para el Museo de los Sanfermines.
Este trayecto surge de la ampliación de las calles Monjardín y Valle de Egüés, que convergen en una rotonda de nueva creación en la trasera del Seminario. Así, mientras Monjardín se ha prolongado unos 600 metros desde la glorieta de Ursulinas hasta la que ordena los accesos a la urbanización de Mendillorri, la extensión de Valle de Egüés ha sido de 300. De igual forma, estas dos vías se unen en una rotonda elevada de nueva creación, de unos 40 metros de diámetro, por cuyo túnel subterráneo la calzada se dirige hasta el Soto de Lezkairu. Por otro lado, también se ha construido otra glorieta para conectar Monjardín con la carretera de Sarriguren, delante de las instalaciones de la Policía Foral y a la altura de la gasolinera.
Muchos fueron los ciudadanos que se acercaron ayer hasta el nuevo trayecto para comprobar in situ el resultado de los trabajos. En el acto, Barcina destacó que estas obras "miran hacia el futuro de nuestra ciudad", puesto que "se estrenan nuevas arterias" que posibilitarán las conexiones con otros municipios comarcales y con la futura urbanización de Soto de Lezkairu. Asimismo, aseguró que es "una apuesta por la sostenibilidad", ya que se han incluido 1.370 metros de carril bici.
Por su parte, Miguel Sanz destacó que con esta conexión la urbanización de Mendillorri, que en el pasado "se quedó un poco aislada", "se integra perfectamente en el área urbana de Pamplona". "Ojalá que esta gran obra contribuya a fomentar la cohesión social de todos los ciudadanos y la seguridad", añadió.
También estuvieron presentes la consejera de Administración Local, Amelia Salanueva, y el concejal delegado de Urbanismo, Juan Luis Sánchez de Muniáin.