madrid. La bolsa española subió ayer el 2,63% y cierra su mejor semana en casi dos años, con un avance del 4,87%, aproximándose a los 14.000 puntos. El impulso vino ayer de la depreciación experimentada por el euro y de las noticias procedentes del otro lado del Atlántico, con los resultados de Citigroup -que son malos, pero no tanto como se esperaba- y de Google, que parece inmune a la crisis.
El índice de referencia del mercado, el Ibex-35, avanzó 356,20 puntos, el 2,63%, y acabó la sesión en 13.924,90 puntos. Según los analistas, la aprobación por el Consejo de Ministros del plan económico que ha elaborado el Gobierno para reactivar la economía y que aportará hasta cuatro décimas de crecimiento al PIB mediante la devolución de 10.000 millones de euros no ha influido en el mercado.
Sacyr lideró las ganancias al subir el 5,81%, con los inversores aliviados tras haberse liberado de su participación en Eiffage, mientras que Grifols ha avanzado el 5,53%, Iberia subió el 3,86%; Gas Natural, el 3,85%, Cintra, el 3,48%, y Bankinter, cuyo beneficio ha bajado el 13,5 %, el 3,34%.
Mercados europeos En Europa, con el euro dando un respiro al cotizarse en 1,573 dólares, Fráncfort ganó el 2,41%; Milán, el 2,17%; París, el 2,05%, y Londres, el 1,27%.
A pesar del crecimiento de siete décimas de los precios industriales alemanes en marzo, hasta el 4,2%, el mercado ha preferido guiarse por la subida de las plazas europeas y por la favorable impresión dejada por los resultados de Google. El buscador de internet alcanzó en el primer trimestre del año un beneficio de 1.307 millones de dólares (819 millones de euros), un 30,4% más que en el mismo periodo del ejercicio precedente, a pesar de la millonaria adquisición de DoubleClick y de la crisis económica en Estados Unidos.
El segundo nombre que influyó ayer en el ánimo de los inversores fue Citigroup, que anunció ayer pérdidas de 5.111 millones de dólares en los tres primeros meses del 2008 frente a una ganancia de 5.012 millones de dólares en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, las acciones del banco experimentaron una fuerte subida, porque se temían unos resultados aún peores, y tiraron tanto del índice de Nueva York como de los del resto del mundo.
De este modo, el mayor banco de EEUU por activos se convierte en el segundo más afectado a nivel mundial por la crisis financiera con unos 33.000 millones de dólares (20.824 millones de euros) en amortizaciones, sólo superado por los 37.000 millones asumidos por el suizo UBS (23.347 millones de euros).
También se tuvo en cuenta en la bolsa el pronóstico del FMI, que vaticinaba que la economía de EEUU volvería a crecer el próximo año, lo que era bien acogido por un mercado ávido de noticias que inviten al optimismo. >AGENCIAS