pamplona. A la antigua Tecal apenas le queda una semana de vida. La histórica planta de Tafalla, que con unos nombres o con otros sumaba ya casi seis décadas de vida, cerrará sus puertas en apenas dos semanas, después de que su última propietaria, la sociedad pública Nafinco (Navarra de Financiación y Control), confirmara ayer al comité de empresa su decisión de poner fin a este recorrido empresarial. La decisión supone que unas 40 personas entre el personal de fábrica y el de oficinas perderá su puesto de trabajo.
El motivo del cierre, según informó el Gobierno de Navarra en un comunicado, son las pérdidas económicas acumuladas, de 8,7 millones de euros, que "hacen inviable la actividad productiva". Nafinco señaló al mismo tiempo que ha informado al comité de empresa de que las gestiones realizadas durante las últimas semanas para la venta de la fábrica, denominada ahora Tuckland Footwear, a un nuevo inversor "han resultado infructuosas" debido a "la delicada situación económica que atraviesa la planta y que tiene su origen en los primeros años de la década de los 90".
La incorporación de Nafinco a la gestión de la actual sociedad Tuckland Footwear SL se completó en diciembre de 2005 "en un intento de conservar los puestos de trabajo existentes" tras el abandono empresarial realizado por su anterior propietario, Juan Redín. Esta participación se produjo dentro del marco del convenio de acreedores que fue aprobado por el Juzgado de lo Mercantil en el expediente concursal tramitado contra la antigua empresa, Tecal 40 SL. Esta empresa formaba parte de un grupo industrial en el que también se encontraba Solano 2000 (Aoiz), empresa de fabricación de suelas cuya gestión fue asumida también por Nafinco y que cerró hace ya unos meses tras ser vendida al empresario José Rudiéz. Dueño de Suelas Karey, Rudiéz trasladó la producción a su planta de Lodosa, de su propiedad junto a otra fábrica en Tánger (Marruecos).
plan de viabilidad Tras el abandono de 2005, los nuevos gestores de Tecal elaboraron un plan de viabilidad hasta 2009 que contaba con ir acumulando beneficios anuales de poco más de un millón de euros con los que ir haciendo frente a las pérdidas, que ya entonces superaban los cinco millones de euros.
Ante ello, el Gobierno de Navarra, informó de que "ha realizado notables cambios y esfuerzos para acomodar la estructura de la planta, sus productos y su diseño a las exigencias del mercado", pero "no se han obtenido los resultados esperados, especialmente en el plano económico". Así lo certifican, subraya el Gobierno de Navarra, los últimos resultados económicos auditados, que han sido negativos en todos los ejercicios, con lo que se han acumulado unas pérdidas en los últimos cuatro años de 8.156.737 euros. "A esta cifra se debe añadir el balance del primer trimestre de 2008, que se ha cerrado con unas pérdidas de 541.607 euros", explicó el Gobierno.
Nafinco ha informado también al comité de empresa de que las ventas "no han conseguido recuperar los niveles mínimos para alcanzar el punto de equilibrio económico, que en la actualidad quedaba muy lejos". Así, si el plan de viabilidad confiaba en llegar a las 210.000 pares de botas, en 2007 se confeccionaron 115.000. "El proyecto empresarial estaba agotado, por inviabilidad económica", dijo Nafinco.