Pamplona. Un grupo de delegados del sindicato ELA se concentró ayer en Pamplona, ante la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), para protestar por la actitud mantenida por la patronal en la negociación del convenio colectivo del metal.
Ramón Polite, miembro de la mesa negociadora del convenio, aseguró en esta concentración que los empresarios "no están dispuestos a compartir con los trabajadores los importantes beneficios que en los últimos años con su trabajo y su esfuerzo están generando para acordar un convenio con contenidos, que sirva para mejorar las condiciones económicas y las condiciones sociolaborales de los trabajadores de todo el sector".
Además, señaló Polite a los medios de comunicación, los empresarios navarros del metal "siguen con su carrera ilimitada de ir empeorando" las condiciones laborales, "fundamentalmente a través de la bolsa a la baja, que supone que la empresa mande a los trabajadores a casa cuando no tenga trabajo y que recuperen esas jornadas más adelante".
Polite auguró que la patronal y los sindicatos mayoritarios pueden llegar a acordar un convenio "en la misma línea del firmado hace cuatro años", con unos incrementos salariales "que no van a servir de mucho para recuperar el poder adquisitivo perdido sobre todo con la entrada del euro" y con una reducción de jornada "bastante inferior" a la que se estableció en 2004. El representante de ELA, quien denunció que, en la última reunión, UGT y CCOO "ya entraron a aceptar esa bolsa a la baja", destacó además que en las negociaciones "no se ha tenido en cuenta" ninguno de sus planteamientos, a pesar de que hicieron "alguna modificación" de su plataforma inicial". >d.n.