por lo visto en Dunaújváros hace sólo siete días, está claro que el equipo navarro tendrá esta tarde sus opciones de superar la eliminatoria, aunque para ello deberá tener la cabeza fría cuando ataque (la defensa del Dunaferr no es para nada insuperable) y ser atrás el muro infranqueable que le caracteriza, sobre todo no dejando lanzar a sus dos laterales titulares. Con eso tendrá mucho ganado. No obstante, a nadie se le escapa que cuatro goles a estas alturas del torneo y con un rival de esta entidad no son moco de pavo. "Es una renta importante. La gente está diciendo que ya hemos superado otros años siete y ocho goles, pero no es lo mismo en octavos que en una semifinal", reconocía la capitana, Andrea Barnó .
Su entrenador también lo cree, aunque es optimista, y da argumentos. "Sabemos que no va a ser fácil, pero lo negativo ya está hecho. Todo lo que hay por delante es positivo. Tenemos una nueva oportunidad al jugar el segundo partido en nuestra pista y la queremos aprovechar a toda costa. Todo el equipo y todos los aficionados tienen que tener mucha fe, porque hay posibilidades de pasar, aunque habrá que aprovecharlas en el momento oportuno. Está claro que tener una final europea a un paso, en nuestra pista y teniendo que remontar cuatro goles es como para tener fe", asegura Ambros Martín .
El técnico todavía le da vueltas al primer partido del cruce y dice que en ningún momento el Dunaferr demostró ser mejor que sus pupilas. "La diferencia no fue motivo de superioridad, sino de que les dimos demasiadas facilidades. Para este encuentro somos nosotros los que tenemos que mejorar mucho nuestro nivel, nuestra agresividad y nuestras prestaciones".
Todo ello empezando por la defensa, la seña de identidad de Itxako desde que el canario tripula la nave. "Allí, en Hungría, cometimos muchísimos errores y les permitimos demasiados lanzamientos desde el centro. Ahora, a partir de nuestra defensa, es como tenemos que cimentar el triunfo del partido y, si puede ser, de la eliminatoria". Según dice, "si somos capaces de estar a nuestro nivel defensivo, creo que podemos dejarles por debajo de los 23 goles y hacer más de los que nos hicieron. Hay que jugar con mucho corazón sin balón, y con cabeza y haciendo las cosas sencillas cuanto lo tengamos, porque la defensa no es su fuerte; allí les hicimos goles muy fáciles".
EL PARTIDO DE IDA
Hay margen de mejora
Así pues, una vez analizado el encuentro de Hungría, el equipo se ha percatado de que hay cosas que se pueden mejorar de cara al encuentro de esta tarde, como reconoce la lateral rumana Cristina Mihai . "Nosotras no jugamos del todo bien, pero tampoco creo que ellas estuvieran a su nivel. Aquí, pues, habrá que jugar al máximo", comenta. "Es verdad que estamos a un paso de la final, pero es un paso grande. Por eso, creo que va a ser un encuentro muy difícil y tenemos que luchar a muerte para ganarlo y para clasificarnos. Creo que somos mejor equipo, porque somos un grupo muy unido y todas las jugadoras aportan cosas muy buenas. Además, nos merecemos jugar una final europea". Lo mismo piensa Barnó, quien añade que, tras un año en una gran línea, el premio justo sería un título o, al menos, estar en una final, aunque cree que haber llegado hasta aquí ya es como para saborearlo y disfrutar.
Pero también sabe que habrá que hacer las cosas mejor que en tierras magiares. "Nos quedamos con las ganas, porque al final se nos fue el partido por errores nuestros". Sin embargo, la de Estella también sabe que el Dunaferr es un equipo con potencial. "Tienen ocho jugadoras titulares que lo hacen muy bien, y es un equipo muy potente con gran lanzamiento exterior, porteras muy completas, una buena pivote... Y vendrán a muerte. Está claro que el ataque es su fuerte, y habrá que frenarlo; lo trabajan mejor que la defensa".
un apoyo extra
La respuesta de la afición
Todos tienen claro que el apoyo de los aficionados desde las gradas puede ser vital; de hecho, su aliento ha dado vida al equipo en momentos complicados. Hay quien, además, se motiva en una pista abarrotada, como confiesa Mihai. "Me encanta jugar con mucha gente en las gradas y apoyándonos".
Su técnico va más allá, y considera que, incluso, el público es capaz de marcar goles, eso sí, en estilo metafórico. "Confío, como en otras eliminatorias, en que la afición no dé uno o dos goles". Para el canario, que se había marcado como objetivo esta temporada llegar al menos a semifinales, sería "un error" ir a lo loco desde el principio a intentar igualar la eliminatoria. "No hay que mirar el marcador en ningún momento, salvo al final del partido. Hay que jugar con los parciales, con los tiempos. Con conseguir una ventaja de dos goles en cada parte sería suficiente. Y si contamos los que nos dará el público podemos lograr una ventaja suficiente. Lo que no queremos es ganar la primera mitad por cuatro y luego perder en la segunda".
Ambros también toma referencias y dice que esta temporada "hemos conseguido ganar por cuatro y más a grandes equipos. Además, la historia nos dice que en Europa hemos hecho grandes partidos y, precisamente, el Itxako se ha dado más a conocer por esas grandes remontadas". Toca, pues, repetir la gesta.