pamplona. No faltó el diálogo con el público el viernes en Civican. Sabina y Benjamín Prado respondieron a las preguntas que los asistentes tuvieron tiempo de plantear antes de la despedida definitiva, que dejó a todos con buen sabor de boca. Aunque la primera pregunta no fue tal pregunta, más bien una proposición que un espontáneo del público hizo a Sabina: "Tengo aquí un poema que he escrito, me gustaría que lo lea y, si lo considera merecedor de ser leído, lo recite aquí en alto". A lo que el de Úbeda, muy serio, respondió: "Lo leeré en silencio luego en el hotel".
Éstas fueron algunas cuestiones que el público, tanto desde el auditorio como desde la sala de conferencias vía mail, planteó a los artistas.
¿Hay algún poema que hayan escrito sólo para ustedes mismos, o siempre se escribe para que los demás lo lean?
Benjamín Prado: Esta pregunta me trae a la mente a Fernando Savater, cuando le preguntaron¿y usted por qué escribe? Y él:Porque por leer no pagan. En serio, a mí me parece que la literatura es una manzana partida en dos mitades, la escritura y la lectura, y los lectores son los que le dan sentido a mis poemas. Yo escribo para los demás, para mí leo.
Joaquín Sabina: Yo creo que se escribe por necesidad, y que no hay escritura más hermosa que la que recrea el que lee. Y en la música eso se engrandece. Las canciones son las poesías más hermosas porque pasan a la memoria emocional de la gente, que se enamora con ellas, llora con ellas, les pone su nombre...
Componen canciones en conjunto, ¿cómo se trabaja eso, con una mesa y dos bolis?
B. Prado: Con ningún boli y un whisky (risas).
J. Sabina: Hemos probado de todo, primero escribiendo Benjamín y luego estropeándolo yo, y también de modo colectivo. Y tengo que decir que, aunque nunca creí en el trabajo colectivo, hemos pasado maravillosas noches escribiendo a cuatro manos.
B. Prado: Alguna vez he tenido la sensación rara de ser una persona con dos cabezas, con cuatro manos, cuando hemos escrito una canción entre los dos, letra a letra. El único con el que lo puedo hacer es Joaquín.
J. Sabina: Porque nosotros no tenemos el problema ese del copyright o de la competencia. Nosotros siempre queremos que el otro construya el mejor verso del mundo para robárselo... Y eso normalmente no ocurre entre los escritores.
A Sabina: Este verano le vi actuar con Serrat en la plaza de toros, con un lleno total, y desde entonces no deja de rondarme por la cabeza qué siente uno cuando está subido a un escenario con el público a sus pies.
No sabría explicarlo, son cosas un poco inhumanas, y siempre he creído que si uno piensa demasiado en eso, si no es un gilipollas, acaba siéndolo. Por eso prefiero no darle vueltas. Lo vivo emocionadamente, claro, pero cuando me bajo del escenario prefiero pensar que todo eso le ha pasado a otro, no a mí.
A Sabina: ¿Escribió algo junto a Serrat durante la gira conjunta?
Tratábamos de hacer todas las noches unas rimas, escribir algo especial sobre la ciudad en la que estábamos en ese momento. Canciones no, pero sí nos intercambiamos algunas cartas en verso durante los ensayos, que están recogidas en el libro A vuelta de correo .
¿Qué creen que debería hacerse para fomentar la poesía entre los jóvenes?
J. Sabina: Yo no soy pesimista en este sentido. En España hoy se lee más que nunca. Es verdad que estamos a la cola de Europa, pero yo no pienso que cualquier tiempo pasado fue mejor. En siglos anteriores, sólo leían los monjes. Pero parte de culpa la tiene hoy la pedagogía, que ha hecho que la poesía se considere más una condena o un castigo, en lugar de acostumbrar a la gente y hacerle ver que con un libro a su lado nunca se sentirá solo.
B. Prado: La literatura se enseña justo al revés de como debería hacerse. A los 15 años van y te meten el poema de Mío Cid y La Celestina, que son los logaritmos de la lectura, cuando se debería empezar con una novela de Baroja o con Almudena Grandes... Toda nuestra cultura empieza en las escuelas, en los institutos, y los nuestros, por lo que se ve, no fomentan las humanidades.
J. Sabina: Tampoco están libres de culpa los poetas. La poesía debe poder entenderse y poder compartirse, y esto no siempre ocurre.
¿Cantan poesía juntos?
J. Sabina: Con unas copas cantamos con quien sea. El que sí cantaba era Ángel González, cantaba boleros, rancheras, cosas populares asturianas... de todo.
¿Qué poetisas les han influido?
B. Prado: Yo prefiero el término poeta al de poetisa, creo en los poemas buenos y malos, no en los poemas escritos por mujeres y por hombres. A mí me gustan mucho Anna Ajmátova, Marina Tsvietaieva, Ángela Figuera que es de los años 50, y Luisa Castro y Almudena Guzmán...
J. Sabina: A mí Blanca Varela, poetisa peruana. Pero pienso que se es poeta o no, sin importar el sexo.
A Sabina: De niño soñaba con ser mayor. ¿Ahora con qué sueña?
Ahora sueño con, en lugar de tener mis 59 años, tener 40. Pero no con ser niño ni adolescente, no volvería tan lejos. Me quedaría con la etapa de los 40 a los 50.
A Sabina: ¿De qué canción se siente más orgulloso?
Las que más me gustan son las que se han abierto paso entre la gente. Casi elegiría Y morime contigo si te matas... (aplausos).
Soy Flora, de Perú. Me habéis hecho pasar un rato muy agradable. Apachurrada me voy... Me gustaría que contasen un día hermoso que recuerden haber vivido.
J. Sabina: Para mí un día hermoso es que sea de noche.
B. Prado: Yo me acuerdo de una vez que fui a un sitio, recité poesía y las chicas se sentían apachurradas.