AUTÉNTICAS joyas de la automoción como un Lancia Astura y un Aprilia de 1937, un Appia de 1954, antiguos modelos del Lancia Beta como el Coupé o el Hpe, el Lancia Delta, el modelo Montecarlo, el Fulvia, el Lancia Gamma se pudieron ayer ver en las carreteras navarras y en el centro de Pamplona. Más de 20 automóviles clásicos de la firma italiana procedentes de distintas comunidades españolas como Cataluña, Galicia, País Vasco, Asturias y Navarra se dieron cita en la primera concentración de modelos clásicos de Lancia organizada en la Comunidad Foral. El Classic Motor Club Bages, el Foro Piel de Toro, la Sección Lancia Clásica y el Foro Lancia Gamma, en colaboración con el Medansamóvil, quiso dar su particular homenaje al Lancia Beta con motivo del 30º aniversario de la fabricación de la primera unidad de este mítico modelo en España, concretamente en la planta donde actualmente opera Volkswagen Navarra.
Durante toda la mañana, los participantes recorrieron algunas zonas del Camino de Santiago a su paso por Navarra antes de concluir el trayecto en la plaza del Castillo, donde cientos de personas se acercaron a los vehículos para preguntar curiosidades a sus dueños y hacerse fotos con los modelos más llamativos. Pamplona, la iglesia de Santa María de Eunate, Obanos, el monte Perdón… Rincones llenos de vida y que despertaron el interés de los automovilistas.
Cuidar uno de estos modelos requiere una dedicación especial. Algunos como Manuel Gutiérrez, propietario de un mítico Lancia Apia de los años 50, lleva varias décadas "mimando" cada pieza, cada detalle, para que el vehículo tenga una apariencia lo más parecida a la original. Hasta el punto de que llegó en el propio coche desde Barcelona junto a otros dos amigos propietarios de sendos clásicos. "Tardamos unas seis horas y media en llegar a Pamplona a una media de unos 100 km/h", destaca. Con él viajó otro amante de los clásicos, José Claret, vecino de Manresa de 71 años y propietario de un Lancia Astura de 1937. Un coche, como él mismo explica, con mucha historia: "Este modelo es muy especial. Apenas hay unos pocos en el mundo y ni siquiera se pueden encontrar en catálogos ni revistas. Es curioso, porque perteneció al Gobierno italiano de Benito Mussolini y no se pudo matricular en España hasta 1940, una vez que Franco se hizo con el poder. Yo lo adquirí hace unos siete años".
Por su parte, el jefe de Ventas de Medansamóvil, Fermín Tiberio, quiso subrayar la importancia que tuvo en su momento la fabricación del Lancia Beta en Pamplona para la industria navarra. "Fue un hecho histórico para la firma, que por primera vez sacó la producción de uno de sus modelos fuera de las fronteras italianas. Por eso, los propios aficionados a los modelos de Lancia han brindado un homenaje a un modelo lleno de historia. Y hemos querido que todos los asistentes puedan conocer un poco de la historia de Navarra a través del Camino de Santiago durante la concentración", indica el gerente. Medansamóvil pertenece al Grupo Mundomóvil, líder del sector de la automoción en Navarra con una cuota de mercado del 30%. Un grupo que aglutina también los concesionarios de Volkswagen Sagamóvil (en Orkoien y Tudela), Audi B. Oneca, Opel Asmóvil (en Pamplona, Tudela, Estella y Tafalla), Sukimóvil (Suzuki), Chevrolet Asmóvil, Irumóvil Škoda, Tavesa (Opel en Logroño) y Sagamóvil Autocasión.