Pamplona. La segunda carpa universitaria de este curso escolar se saldó sin incidentes graves, salvo los habituales cortes, heridas e intoxicaciones etílicas. En una fiesta que congregó a unas 13.000 personas durante 19 horas seguidas se realizaron 62 atenciones, una cifra que no resulta nada alarmante si se tiene en cuenta la alta cifra de asistentes. Otra cuestión son los residuos que generaron esa marabunta de gente congregada en un recinto de 3.500 metros cuadrados. Los servicios de limpieza tuvieron que recoger toneladas y toneladas de basura, sobre todo de plástico y vidrio.
La Cruz Roja de Burlada atendió desde las 9.00 horas del viernes, hasta las 6.00 horas del día siguiente a 62 personas, más de la mitad de ellas fueron intervenciones por intoxicaciones etílicas y cortes. Entre los 62 jóvenes atendidos, cinco de ellos tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios por diversas sintomatologías: principalmente intoxicaciones etílicas y heridas. La Cruz Roja atendió en el mismo recinto de la carpa a 20 personas que presentaban intoxicaciones etílicas, a 17 que sufrían cortes, a 10 por caídas y el resto fue intervenido por otras cuestiones. En esta edición primaveral de la carpa se incrementaron el número de atenciones con respecto a la celebrada en noviembre (de 44 a 62 intervenciones). Este aumento se debe a la mejora del tiempo. "Con el buen tiempo todo el mundo está un poco más loco", aseguró Eduardo Cañamero, de Cruz Roja Burlada, para quien no fue una sorpresa el número de atenciones realizadas. "La clave está en el tiempo, tanto para que haya muchos heridos como para que haya pocos", añadió Cañamero.
Por su parte, los organizadores realizaron un balance bueno de la Reapertura Paralela 2008. "Todo ha ido bastante bien", manifestó Iván Díaz Luzea, de Txalaparta. Dentro del recinto de la carpa no se produjeron incidentes graves salvo algún encontronazo entre cuadrillas, aunque fueron hechos "aislados".
sin transportes Por otro lado, se detectó un problema ante la falta de transportes públicos para volver de la carpa. El servicio nocturno de autobuses públicos finaliza a las cuatro de la madrugada y conseguir taxis para 13.000 personas a la misma hora y en el mismo lugar resulta una labor bastante complicada. Por ello, a la mayoría de los jóvenes no le quedó otro remedio que ir andando o conducir. >e.p.a.