pamplona. Al menos seis personas que en la actualidad reciben tratamiento oncológico en los diversos centros de la red sanitaria pública de Navarra se encuentran a la espera de recibir una donación de médula ósea para poder superar su enfermedad, según confirmó ayer la doctora Erkuden Aramburu, responsable del Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO). Esta información surge tras el éxito alcanzado con la última campaña llevada a cabo en conjunto por la empresa de distribución de medicamentos Nafarco y la Asociación de ayuda a los niños con cáncer Adano que titulada El amigo invisible ha logrado, en sólo dos meses, 250 nuevos donantes, el 57% del total registrado en el año 2007 (440).
La espera de un trasplante crea gran angustia en los enfermos y en sus familias pero, tal y como indica Erkuden Aramburu, hay que destacar que en el momento en el que los facultativos estiman que hay que preceder al trasplante de médula "se inicia un procedimiento de búsqueda a través de Barcelona en un registro en el que figuran, entre los incluidos en el Redmo, los once millones de donantes que hay en el mundo".
El Redmo comenzó su andadura en la Comunidad Foral en 1991, tras alcanzar un acuerdo con la Fundación Josep Carreras y, en la actualidad, el número de donantes registrados ronda los 3.200. "Un número muy alto en relación a la población que nos sitúa en la segunda posición, triplicando la media estatal. Los datos que se manejan a nivel internacional hablan de 11 millones de donantes y 56.000 en España", señala Aramburu.
menos de 50 años El 80% llega a través del Banco de Sangre gracias a la labor de información que allí realizan, alrededor del 15% son familiares o allegados de pacientes y el resto es esporádico.
Los requisitos para poder ser donante de médula son los mismos que con la sangre, con la única salvedad de que hay que ser menor de 50 años. Estas explicaciones se ofrecen en el Banco de Sangre, servicio situado en el recinto del Hospital de Navarra, donde, tras firmar el consentimiento, se le extraen tres centímetros de sangre. "Entonces se estudia el HLA, es decir, el sistema de compatibilidad que marca los valores fisiológicos que se mueven en la búsqueda de trasplante. En 24 horas estos datos quedan registrados en el centro de Barcelona, que centraliza todas las búsquedas de España y al que acuden también pacientes del extranjero", explica Aramburu.