sevilla. El presidente del PP, Mariano Rajoy, quiso acallar ayer de nuevo las críticas a su liderazgo y a la indefinición de su futuro equipo asegurando que tiene "suficientes ganas y coraje para ganar las próximas elecciones generales" de 2012.
En referencia al próximo congreso del PP de junio, el líder popular no quiso desvelar quienes serán sus más próximos colaboradores y se llimitó a asegurar a los militantes y votantes de su partido que "sé lo que estoy haciendo y de que actuaré con responsabilidad, sensatez y sentido común".
Tras dirigirse a su partido, el presidente de los populares criticó las prioridades hechas públicas pòr el nuevo Gobierno socialista. "La primera prioridad debe ser la economía y no la laicidad, la reforma de la Constitución o la ley del aborto", afirmó Rajoy.
"La intervención de la vicepresidenta hace 48 horas no nos mueve al optimismo; no manifestó las prioridades de los españoles y eso puede generar división", afirmó el líder del PP. "España tiene un problema de competitividad, déficit exterior, endeudamiento; eso está en la realidad, la subida de los precios y de las hipotecas y los datos del paro".
Además, Rajoy criticó la actuación del Gobierno respecto a la política del agua opinando que "el Ejecutivo liquidó de forma autoritaria el Plan Hidrológico Nacional, y cuatro años después se ha liquidado a sí mismo", en referencia a la que, a su juicio, ha sido "una rectificación" de los socialistas en este asunto.
Respecto a la crisis de la Justicia, el líder popular consideró que no hay que buscar la solución en la renovación del Consejo General del Poder Judicial o del Tribunal Constitucional, sino llevar a cabo una modernización y una mejor gestión para que España no se convierta en un "Estado sin ley".
En cuanto a la financiación autonómica, el presidente del PP volvió a insistir en que el modelo debe garantizar "la igualdad de derechos de los españoles" y que el Estado no puede quedar "descapitalizado".
inmigración Las últimas críticas al Gobierno fueron en materia de inmigración, ya que, a juicio de Rajoy, "el ministro de Trabajo ha hecho el mismo discurso en inmigración que el presidente criticó los últimos años".
Además, Rajoy anunció que presentará la próxima semana a debate el contrato de integración para inmigrantes que el PP incluía en su programa electoral.