pamplona. La Guardia Civil de Navarra celebró ayer en Pamplona el acto de conmemoración del 164º aniversario de su fundación, acto que estuvo presidido por la nueva delegada del Gobierno en Navarra, Elma Saiz, quien destacó que gracias al trabajo del Instituto Armado la Comunidad Foral es "más segura y, por lo tanto, más libre".
La celebración tuvo lugar en la sede de la Comandancia de la Guardia Civil, en Pamplona, y a ella asistieron el vicepresidente primero del Ejecutivo foral, Javier Caballero, y la presidenta del Parlamento de Navarra, Elena Torres, entre otras autoridades, así como representantes de la Policía Nacional, Policía Foral, Ejército español, Gendarmería francesa y Policía Municipal de Pamplona.
Elma Saiz intervino ante los presentes para mostrar su "gratitud, que es la gratitud del conjunto de la sociedad navarra", a los agentes de la Guardia Civil por su trabajo. "Tenéis una profesión que es dura y en la que la principal tarea es el servicio a los demás, una profesión que exige mucho sacrificio, pero tiene también la satisfacción del deber cumplido y la certeza de contar con el agradecimiento de vuestros conciudadanos", dijo.
Saiz aseguró que la Delegación del Gobierno en Navarra "es conciente de la importantísima responsabilidad que asume la Guardia Civil, de la relevancia de su tarea para garantizar los derechos de los ciudadanos" y añadió que está acredita su "eficacia contra todo tipo de delincuencia y muy especialmente en la lucha contra el terrorismo".
En este sentido, dijo que cree en "una Comunidad Foral plural y tolerante, donde caben todas las ideologías y todas las identidades", pero advirtió de que "lo que no cabe es el recurso a la coacción y el crimen para defender ninguna idea ni ninguna identidad".
Igualmente, insistió en que será "firme en la lucha contra el terror, en la lucha contra ETA y contra el crimen organizado", y para ello se comprometió a "buscar siempre la unidad de todos en la búsqueda de la paz, coordinado la labor fundamental de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".
La Guardia Civil se desplegó en Navarra el 23 de noviembre de ese mismo año con la apertura del puesto de Burlada y la implantación en Pamplona no se produjo hasta la década de los años sesenta del siglo XIX. Actualmente, cuenta con 1.600 agentes en la Comunidad Foral, distribuidos en seis compañías y un total de 52 puestos, además de las secciones de tráfico (Pamplona y Tudela), el Grupo de Acción Rápida, el Seprona, el Greim, la unidad cinológica, judicial y desactivación de explosivos, entre otras.