pamplona. El lateral izquierdo del Helvetia Anaitasuna, Javier Tajadura, vivió el partido de ayer de una manera especial, ya que era la última vez que se vestía con la camiseta del que ha sido su club de toda la vida, el Helvetia Anaitasuna. El jugador, aquejado de problemas en la rodilla que ya no le permitían rendir al mismo nivel que antes, decidió retirarse de las canchas al término de la temporada, y el club decidió dedicarle un sentido homenaje.
Todos los jugadores del equipo saltaron a la pista del Pabellón Anaitasuna con camisetas de agradecimiento al jugador, una anécdota que el jugador aseguró que no podía describir: "La verdad es que ahora mismo la sensación que estoy viviendo no se puede contar. Ha sido maravilloso", afirmó. Y reconoció que la decisión de dejar el balonmano profesional fue dura: "Durante toda la temporada me he ido planteando la posibilidad de dejar el balonmano, y ahora se junta todo. Estoy en una nube de la que no quiero bajar. Ha sido un día perfecto", apuntó.
Ahora, el jugador se va a dedicar a descansar y descartó volver al balonmano profesional en un futuro: "Ahora lo que voy a hacer de momento es descansar y centrarme en recuperarme de la rodilla. Sin embargo, me gustaría dedicarme a entrenar a chavales jóvenes, ya que es muy difícil que vuelva a jugar a nivel profesional". Y de los 15 años que ha pasado en el equipo se queda con los cuatro últimos: "Este equipo ha sido mi vida. He dado todo por este club y los mejores años los he pasado aquí. Pero si me tengo que quedar con algo, me quedo con el ascenso a la División de Honor B y los cuatro últimos años", concluyó. También hubo momentos para despedir a Sifre, Pablo Rodríguez, Igor Andryushchenko e Iñigo Liberal, que ya no seguirán en el equipo y fueron despedidos por los aficionados que se desplazaron hasta el Pabellón Anaitasuna. >r.o.t.