Nos habíamos preparado para lo mejor, e incluso para lo peor, pero otra semana haciendo cuentas (y, aún peor, aguantando las cuentas de los demás, que los hay muy pelmas) van a ser demasiado para la rojez . Bastante cruel fue eso de ponernos ayer los partidos a las 9 de la noche -qué tarde más larga, la de horas interminables que tuvo- como para añadirle ahora un montón de días en la zozobra y el desasosiego. Quien dijo que Osasuna es un sentimiento se quedó muy muy corto; es una máquina de generarlos, y lleva unas cuantas semanas bloqueada en la posición de todos los que se asocian de un modo u otro con la expresión "un sinvivir".