pamplona. Felicidad y satisfacción es lo que se respiraba en la línea de meta al acabar el Medio Maratón de Pamplona. Todos los vencedores estaban contentos con el rendimiento que habían ofrecido durante la prueba, y coincidían en destacar la meteorología, sin un sol abrasador y sin lluvia, que ayudó para que los atletas ofrecieran el mejor espectáculo posible.
El vencedor de la carrera y primer navarro, el atleta del Beste Iruña Antonio Etxeberria , mostraba su satisfacción tras subirse por primera vez en su carrera al escalón más alto del podio en esta prueba. "Estoy muy contento de ganar la media de Pamplona, es una satisfacción ganar en casa". Sobre el desarrollo de la carrera, Etxeberria explicaba que: "En el kilómetro 18 he pasado un rato malo, he visto que no iba. Luego me he recuperado y he tenido la ocasión de irme en el último kilómetro y, sin darme cuenta, me he presentado en meta ganando la carrera". Exteberria destacaba las claves de la victoria: "En las carreras largas sabes que en cualquier momento puedes pasar un rato malo y perder la carrera. Para ganar tienes que hacer una prueba muy completa y estar bien de principio hasta el final, porque puedes perder unos segundos que luego son difíciles de recuperar". Por último, el corredor pamplonés dedicaba la victoria a su familia que siempre le apoya y, especialmente a su tía, operada recientemente y que se encuentra en proceso de recuperación.
En la prueba femenina, Inma Pereiro , que hace dos semanas se proclamó campeona de España de triatlón, no tuvo oposición, y llegó a meta con ventaja suficiente sobre la segunda clasificada. "He ido regulando durante toda la carrera, porque estas pruebas son muy traicioneras. Pero al final he acabado con fuerzas". Para Pereiro, la victoria no fue una sorpresa: "Cuando en la salida no he visto morenitas (no participaba ninguna atleta africana en esta edición), he pensado que podía ganar. Pero aquí hay que correr y hasta que no se cruza la meta hay que estar luchando".
Eva Busto fue la primera navarra en cruzar la meta. Lo hizo en un tiempo de 1h.25:25. Busto se lamentaba de la poca presencia femenina en la prueba. "He hecho el tiempo que esperaba, pero no pensaba quedar segunda. Me esperaba más nivel en mujeres, y es una pena que no participen más".
José Antonio Iglesias fue el campeón en la prueba de silla de ruedas. Al final de la prueba reconocía el esfuerzo realizado en el último tramo de la carrera: "Al final me ha costado bastante, porque los últimos kilómetros son más duros y picaban para arriba". "No me esperaba ganar, porque últimamente no había entrenado demasiado, no me he centrado demasiado en esta prueba, pero al final ha salido mejor de lo que esperaba, con un tiempo muy bueno". Iglesias dedicaba el triunfo a su mujer, "que es la que más sufre los entrenamientos", y a su hija Nahia.
Uno de los más contentos en la mañana de ayer era alguien que no corrió los 21 kilómetros, pero que puso todo el empeño para que el evento saliera a pedir de boca. Jesús Albisu , presidente del Beste Iruña, transmitía su satisfacción al final de la entrega de premios. "Nosotros estamos muy contentos, ha habido gente de calidad a pesar de faltar atletas africanos". La única mácula de la mañana para Albisu fue la cifra de atletas clasificados, pues no se consiguió el objetivo de los novecientos.
El tiempo era una de las principales satisfacciones de Albisu: "Nos ha salido un día muy bueno y hay que destacar que desde hace 27 años no llueve el segundo domingo de mayo (día en que tradicionalmente se celebraba esta prueba). La meteorología nos lleva acompañando 27 años. Ha hecho un día ideal para correr, ha sido una fiesta. Ahora sólo falta que gane Osasuna a la tarde para que sea redondo. Además, los responsables del Ayuntamiento y del Gobierno de Navarra nos han felicitado porque no habían visto nunca tanta gente por la calle practicando el atletismo".
Al final todos contentos y celebrando un día importante para el atletismo y para el deporte en general, que fue el protagonista un año más, en la mañana del segundo domingo de mayo en Pamplona, donde los atletas tomaron sus calles.