barakaldo. Falta una semana para que Ibarretxe y Zapatero se vean las caras en La Moncloa. En siete días pueden ocurrir muchas cosas, pero parece poco probable -por lo visto desde las pasadas elecciones generales- que desde el Ejecutivo y el partido que lo sustenta cambien su actitud de cara a un encuentro en el que el lehendakari pondrá sobre la mesa una propuesta para superar el conflicto político vasco. El portazo está garantizado. Al menos eso es lo que defendió ayer José Luis Rodríguez Zapatero durante su visita a Barakaldo, donde celebró con sus "compañeros" vascos la Fiesta de la Rosa, evento que el presidente español convirtió en un auténtico acto electoral para promocionar la candidatura de Patxi López a ocupar Ajuria Enea.
El líder del PSOE sacó a relucir su talante -arma que le ha dado buenos réditos en las urnas- y aseguró a los miles de simpatizantes socialistas que se dieron cita en el Bilbao Exhibition Centre que el próximo día 20 escuchará lo que le tenga que decir Ibarretxe, pese a las discrepancias que confesó tener con el jefe del Ejecutivo vasco. Esta buena predisposición inicial de Zapatero al diálogo fue un espejismo. "Los ciudadanos no quieren aventuras y mucho menos aventuras que traspasen las reglas del juego que nos hemos dado todos y que permiten autogobierno y más autogobierno, que permiten que este pueblo tenga toda su identidad apoyada y respetada", subrayó el líder socialista, que dijo haber "escuchado ya mucho" las opiniones del lehendakari, por lo que le invitó a predicar con el ejemplo.
"Quizás lo que debería hacer el señor Ibarretxe es lo que yo he hecho con él, hablar más con las fuerzas políticas vascas y hablar más con Patxi López como líder del principal partido de Euskadi". Que el conflicto no salga de donde se genera, eso es lo que parecen defender desde Ferraz, al menos hasta después de las elecciones autonómicas. Eso sí, sobre el Tren de Alta Velocidad y las mejoras en innovación y desarrollo Zapatero está dispuesto a profundizar con el lehendakari.
mensaje al PNV En cuanto a las palabras que el presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, realizó la víspera en las que advertía al presidente del Gobierno de que "si no hay acuerdo, defenderemos nuestros planteamientos hasta el final", el destinatario del mensaje fue claro. Zapatero dijo respetar que el PNV "una su destino a Ibarretxe", partido con el que seguirá dialogando, al igual que con el lehendakari, según indicó, "hoy con Ibarretxe, mañana con Patxi López".
El secretario general de los socialistas vascos, antes de que su jefe cerrara las intervenciones en el BEC, también mostró al lehendakari que su mano está "tendida" para lograr un acuerdo que López lleva esperando tiempo. "No diga, señor Ibarretxe, que lleva 199 días esperando a reunirse con Zapatero. Yo llevo desde 1998, desde que es lehendakari, porque nunca ha propuesto que nos sentemos aquí, en Euskadi, para dar la palabra y para escuchar a los que representamos a la sociedad vasca", espetó el líder del PSE, tras acusar a su contrincante político de sufrir "mal de altura" por sus referencias a Tíbet y Bolivia.
Además de las críticas a la propuesta que el lehendakari trasladará el próximo lunes a Zapatero en representación del Gobierno vasco, la violencia de ETA, las mociones éticas y el proceso de paz también flotaron por el ambiente. Sobre este último asunto, Patxi López criticó a los que "pervierten" el "intento noble para conseguir la paz" que, para el dirigente del PSE, significaron los acuerdos de Loiola. Precisamente, el documento de cuatro puntos propuesto por Ibarretxe y que ya tienen en La Moncloa se basa en las premisas que manejaron PSE, Batasuna y PNV durante sus encuentros en el santuario guipuzcoano y que habían recibido el visto bueno de los dirigentes socialistas. Ayer, López saltó de Loiola al Estatuto de Gernika.
lucha contra eta El asesinato del ex concejal socialista en Arrasate, Isaías Carrasco, estuvo muy presente durante la jornada festiva de los socialistas. Precisamente, la presencia en el acto de Sandra, una de las hijas del ex edil asesinado a sangre fría por ETA, despertó la mayor ovación de la mañana. Sobre la organización armada, Zapatero advirtió de que no parará hasta ver la "descomposición" de aquellos que matan, practican la violencia y amenazan.
En cuanto al nuevo pacto contra el terrorismo que el líder del PSOE adelantó en el debate de investidura, no dio nuevas pistas de cómo puede ser, aunque exigió a todas las fuerzas políticas "lealtad" para combatir a ETA. "Hemos sido siempre leales con todos los partidos luchando contra el terrorismo y nosotros exigimos lo mismo", apostilló el presidente del Gobierno, que tuvo palabras de ánimo para los responsables de las casas del pueblo tras los últimos ataques de la organización terrorista.
Patxi López, por su parte, advirtió a la izquierda abertzale radical y a los cargos electos de ANV de que "no hay legitimidad ninguna, social, política o institucional, en aquellos que, desde la cobardía más absoluta, son incapaces de alejarse de la violencia y de condenar el asesinato de uno de sus vecinos". El líder del PSE se solidarizó con los dirigentes locales de su partido que siguen "dando la cara" y resisten, aunque -continuó- "no se trata sólo resistir, sino también de cambiar las cosas".