niamey. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se vio sorprendida ayer, durante la segunda jornada de la visita oficial a Níger, al posar para una foto con un empresario nigerino y sus tres mujeres, tras una visita a un centro de procesado de chufas puesto en marcha por un empresario valenciano en la capital del país africano, Niaymey.
De la Vega, que en un principio pensó que las mujeres eran hijas del hombre que se encarga de la empresa en el lugar, se encuentra "horrorizada", tras conocer que en realidad eran sus tres esposas, según contaron fuentes próximas a la portavoz del Gobierno. Tras visitar el centro, en el que trabajan unas 200 mujeres nigerinas, el empresario español expresó a De la Vega el deseo de su "hombre de confianza" de posar para una foto junto a ella con sus tres mujeres y algunos de sus 18 hijos.
La secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que se disponían a unirse a la foto finalmente se quedaron en un segundo plano, mientras De la Vega posaba con la familia del capataz. Las fuentes aseguraron que la vicepresidenta no supo hasta el último momento que el empresario local era polígamo, una práctica común en Niger, uno de los países más pobres del mundo.
Antes de la visita, la vicepresidenta anunció un plan dotado con 60 millones de euros para ayudar a los seis países más pobres de África a hacer frente a la situación creada por el encarecimiento del precio de los alimentos y el cambio climático.
África occidental, región en la que están situados los seis países, Níger, Burkina Faso, Sierra Leona, Guinea Bissau, Mali y Benin, ocupa un territorio diez veces más grande que España donde viven 251 millones de personas, de las que el 75% subsiste con menos de dos dólares diarios. >agencias