Leitza. Los comercios y empresas de Leitza están estudiando crear una asociación y para ello han realizado dos reuniones, ya que en los últimos 15 años se han cerrado 23 comercios en total. Después de ver que en otros pueblos como Bera o Lesaka han optado por ello, la técnico de desarrollo rural de Cederna-Garalur Elena Irigoyen habló con los miembros del Ayuntamiento de Leitza para ver qué se podía hacer y de momento han organizado ya dos reuniones con los empresarios y comerciantes del pueblo.
La realización de estas reuniones ha avivado el debate acerca del futuro y del papel que desempeñan los comercios en el pueblo. Marisol Rodríguez lleva más de 25 años regentando la droguería Garbi. "La gente está acostumbrada a comprar fuera, además las grandes superficies tienen una capacidad increíble para hacer publicidad y es difícil luchar contra eso", explicó Rodríguez. Según su opinión, en los últimos años las ventas han bajado mucho: "Son muchas las tiendas y las empresas las que han tenido que cerrar en los últimos años y eso me da mucha pena". Como afirmó Rodríguez en la última reunión que se celebró hace dos semanas, "cada vez que se cierra un negocio es como si algo en el pueblo hubiese muerto".
La tienda de ultramarinos Juanenea abrió sus puertas en el año 1932 y su dueña Imelda Larraz también opina que la situación ha empeorado. "Este año especialmente se nota mucho. En los últimos años han cerrado muchos establecimientos, pero creo que eso es algo que está ocurriendo en todos los sitios. Cuando yo era joven había muchas tiendas de ultramarinos en el pueblo: Aienea, Peustenea, Koxme, la fonda, Uhartenea... No sé si se puede hacer algo para mejorar la situación", aseguró Larraz.
A la primera reunión que celebraron en el Ayuntamiento acudió, entre otras personas, la representante de la asociación de comerciantes de Santesteban, Isabel Elizalde, con el fin de explicar el funcionamiento de la misma. Sin embargo, Sagrario Zabaleta, de la mercería Denontzat, opina que la situación aquí es diferente: "Quizás en Santesteban la asociación funcione bien, pero hay que tener en cuenta que Santesteban es el centro de muchos pueblos pequeños de alrededor. La costumbre de ir a comprar allí está muy arraigada, pero aquí no".
La falta de conciencia es otro de los factores que subrayan los comerciantes a la hora de analizar su situación. Éste es el caso de Arantxa Mariñelarena, quien lleva 5 años frente a la herboristería Belarra. "Hasta que inauguré el negocio no era consciente de la situación, pero veo que si en un pueblo no hay tiendas, éste se va apagando, y creo que la gente no es consciente de la importancia que tiene eso. Compramos muchas cosas fuera sin tener en cuenta lo que estamos haciendo". En cuanto a la creación de una asociación de comerciantes y empresarios en Leitza, Mariñelarena afirma que puede ser "positivo" para defender sus intereses. "Creo que nos puede ayudar, pero lo veo difícil, hay que comprometerse, trabajar, hacer reuniones... ", afirmó.
Hay también quien piensa que la asociación sería beneficiosa en general para el pueblo, como afirma Nerea González de la tienda Bitxi-Lore, "para darle vida", aunque eso no suponga directamente una mejora para los propios comerciantes y empresarios. González abrió su tienda hace 10 años. "No sé si el hecho de crear una asociación será beneficioso para el comercio. Yo creo que una asociación así le daría vida al pueblo, creo que ése sería su objetivo".
Mikel Zabaleta, quien abrió el bar Peritza hace 5 años, es de la misma opinión. "El pueblo está bastante parado, pero creo que eso es algo que sucede en todos los sitios. Yo quiero intentarlo, creo que puede ser interesante, a ver si animamos a la gente a que invierta y participe más en el pueblo. Los comerciantes están bastante pesimistas y eso se percibe en las reuniones, pero creo que por intentarlo no perdemos nada. Yo soy optimista, me pareció una idea muy buena. Somos de aquí y a mí me gusta sentir que el pueblo está vivo. Al fin y al cabo, somos un pueblo y nos interesa que haya movimiento, si eso le viene bien al pueblo, seguro que a los comerciantes también. No creo que aumenten las ventas por ello, pero si por lo menos conseguimos mantener lo que hay ahora, no es poco, es decir, si conseguimos que no se cierren más negocios, entonces habremos ganado algo".