legutiano. Desde ayer la localización en el mapa será más sencilla. Legutiano seguirá a escasos kilómetros de Vitoria, al lado de los pantanos que abastecen a la capital alavesa y a Bilbao, como siempre, pero desde ayer ocupa también un lugar en el mapa del horror. No es la primera vez que sufre el azote de la violencia. Los más viejos recordarán la batalla de Villarreal de la Guerra Civil que dejó huella en la población, otros el ametrallamiento hace décadas del cuartel atacado ayer o el asesinato de un militar en 1986, también por ETA. Y habrá quien no pase por alto la muerte de un terrorista en enfrentamiento con la Guardia Civil en San Sebastián. De todo ha habido en una localidad que apenas sobrepasa los 1.500 habitantes.
Elección tras elección, las formaciones nacionalistas han ido afianzando su poder. PNV, EA e incluso la izquierda abertzale han gobernando el municipio. Pedro Berriozabal, de EA, lo hace en la actualidad, pero con los mismo ediles que el PNV, tres, que podrían ser cuatro si no hubieran cedido a la exigencia de la izquierda abertzale ilegalizada. El PSE se hizo con el último puesto.
Recientemente Legutiano saltó a los titulares de la prensa por la negativa de su alcalde a tramitar la expropiación de terrenos para el TAV. Causó un gran revuelo, más fuera que dentro del municipio, porque son muchos los ciudadanos que desconfían de una infraestructura que puede dejar sin abastecimientos de agua a la población. Pero todo eso era hasta el martes; ayer nada era igual. Así ha decidido ETA. >F.I.