san sebastián. La presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, se reunió ayer junto a otros dirigentes de su formación con Mariano Rajoy después de anunciar que no volverá a liderar su formación en la CAV si se confirma el "giro" de la política de este partido y no supera la "quiebra de confianza" que en este momento le separa del líder popular.
El encuentro se produjo alrededor de las ocho de la tarde, en un hotel próximo al aeropuerto de Foronda (Vitoria), mientras Rajoy esperaba la salida de su vuelo con destino a Madrid, tras visitar la capilla ardiente de la última víctima de ETA.
Además, la líder del PP vasco anunció que adelantará su congreso, previsto para la próxima primavera, ante la posibilidad de que hubiera elecciones autonómicas, y lo celebrará finalmente en julio.
"Si en este tiempo que queda (para el congreso regional) yo recupero esa confianza y confirmo que el camino es en el que estamos desde hace tanto tiempo, que el énfasis se hace en los temas esenciales, me presentaré a ese congreso", dijo San Gil, quien, sin embargo, aseguró que no lo hará si siente que "la quiebra de confianza sigue existiendo" y comprueba que "hay un giro en determinadas posturas" que considera "esenciales".
San Gil explicó que no había firmado la ponencia política del PP, pese a que contiene todos los artículos que ella ha defendido, por la actitud mantenida por los otros ponentes y los representantes de la dirección nacional, con los que ha tenido que discutir -dijo- "hasta el concepto de nación".
Según explicó, desde el principio del proceso de redacción de la ponencia surgieron entre los tres ponentes "discrepancias de fondo" que llegaron hasta la existencia de dos textos "claramente contrapuestos".
Fue entonces cuando los redactores informaron a la dirección nacional de la situación y el presidente, Mariano Rajoy, nombró a José María Lasalle como interlocutor entre ambas partes para intentar llegar a un acuerdo.
Sin embargo, según San Gil, el intermediario "discutía y rebatía" su análisis político. "Si la persona que Mariano Rajoy me pone como interlocutor me discute hasta el concepto de nación, pues me preocupo", afirmó.
Cuando María San Gil entendió que "no había una postura clara de defensa del proyecto" del PP se puso en contacto el pasado viernes con Rajoy y éste le garantizó que todos los artículos que ella quería incluir quedarían plasmados en la ponencia, como finalmente ha ocurrido.
No obstante, San Gil relató que el mismo domingo "se dio una lucha por intentar modificar, cambiar o suprimir determinados artículos" que ella entendía "imprescindibles y absolutamente necesarios".
En ese sentido se manifestó el portavoz de Exteriores del Grupo Popular en el Congreso, Gustavo de Arístegui, quien apoyó el abandono de la líder del PP vasco de la redacción de la ponencia Política porque, dijo, "se intentó producir un viraje en las esencias del partido". "Hay líneas rojas que no se pueden traspasar, y San Gil pensó que esas líneas se habían traspasado", añadió.
Por su parte, la portavoz del PP en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Regina Otaola, mostró su apoyo "al cien por cien" a San Gil y aseguró que, si no se presenta a la reelección "puede haber más renuncias" y que ella "seguramente" también se irá. >agencias