londres. El primer ministro británico, Gordon Brown, avanzó ayer que las prioridades del programa legislativo del próximo ejercicio se centrarán en la atención a las economías domésticas para superar el actual contexto de crisis y la mejora en profundidad de sistemas básicos como la educación o la salud, en un intento por recuperar la confianza de los ciudadanos en el momento más vulnerable de su partido en los 11 años que lleva ostentando el poder.
Tras el descalabro electoral del laborismo en los comicios locales del 1 de mayo, el mayor en cuatro décadas, y encuestas que revelan los peores saldos de la formación desde los años treinta, Brown presentó en la Cámara de los Comunes el borrador del tradicional discurso que la Reina pronuncia cada mes de noviembre en la apertura solemne del Parlamento con apuestas clave para el bolsillo de los consumidores, como los incentivos a la primera compra de viviendas, ayudas a los ocho millones de bajos salarios que hay en las islas y reformas estructurales para "construir una más próspera y más justa" Gran Bretaña. De esta forma Brown, que ganó un gran prestigio como ministro de Economía de Blair, pretende reforzar su imagen de eficiencia ante su evidente falta de carisma.
Por otro lado, el ministro de Exteriores británico, David Miliband defendió ayer desde Ankara una futura adhesión de Turquía a la UE. "Turquía tiene muchos admiradores entre los británicos y por eso queremos profundizar nuestras relaciones" señaló Miliband, que acompaña a la Reina en visita oficial. El diplomático inglés también respaldó la ofensiva de Turquía contra los rebeldes kurdos del PKK. >agencias