pekín. La cifra de muertos por el terremoto del lunes en la provincia de Sichuan se eleva ya a 14.866, mientras que al menos 40.000 personas están sepultadas o desaparecidas, según los últimos datos oficiales divulgados ayer. La mayoría de los fallecidos, 14.463, corresponden a Sichuan mientras que el resto se reparten en las provincias de Gansú (280), Shaanxi (106), Henan (2) y Yunnan (1), y la municipalidad de Chongqing (14), anunciaron fuentes oficiales citadas por la agencia oficial, Xinhua .
En Sichuan, el vicegobernador Li Chengyun dijo en una rueda de prensa que en la provincia, además de los fallecidos, 14.051 personas han sido dadas por desaparecidas, 25.788 están sepultadas bajo los escombros y 64.746 heridas.
Los últimos datos oficiales llegan en medio del multitudinario despliegue de las fuerzas militares y paramilitares chinas en las zonas más afectadas por el seísmo, el peor en tres décadas y que tuvo su epicentro en el distrito de Wenchuan.
De los 50.000 efectivos enviados ya, 200 soldados consiguieron llegar ayer en lancha motora a una de las localidades más afectadas en Wenchuan, Yingxiu, donde las autoridades dan por muertos a 7.700 de sus cerca de 10.000 residentes.
La localidad fue sobrevolada ayer en helicóptero por el primer ministro chino, Wen Jiabao, que está en la zona desde el mismo día en que se registró el seísmo y que ha visitado a los heridos y sobrevivientes.
"Los supervivientes deben seguir viviendo y vivir una vida incluso mejor. Cuando uno se enfrenta a la calamidad, los más importante es tener determinación para combatir el desastre y confiar en un futuro mejor", dijo Wen, citado por la prensa estatal.
En la ciudad de Mianzhu, otra de las más afectadas con más de 3.000 muertos y también incomunicada, un avión de carga del ejército lanzó ayer por primera vez cinco toneladas de materiales de urgencia, como agua mineral, leche y fideos instantáneos. Las fuerzas militares envían además desde el aire teléfonos móviles a las áreas incomunicadas.
Entre tanto, un primer destacamento de 15 paracaidistas, de los 100 desplegados para llegar a las zonas más incomunicadas, aterrizaban en el distrito de Maoxian, al noreste de Weichuan y donde al menos han fallecido un centenar de personas.
Entre los fallecidos anunciados ayer, se encuentran 178 estudiantes de una escuela de secundaria de tres pisos del distrito de Qingchuan, que se derrumbó por el terremoto y bajo cuyos escombros están atrapados 23 estudiantes. En otro de los distritos más afectados, Beichuan, la cifra de fallecidos confirmados subió ayer de 3.000 a cerca de 5.000, con unos 10.000 heridos.
"¿Por qué nos ha pasado esto?" Detrás de las grandes y trágicas cifras, se suceden las escenas de dramas particulares como la narrada por un corresponsal de EFE : Unos petardos explotan junto a un instituto reducido a escombros en el pueblo de Juyuan, de la provincia suroccidental china de Sichuan: es una muestra de dolor y luto de unos padres por su hijo Li Di, cuyo cadáver, en camilla, acaba de ser sacado por los soldados de las ruinas.
Su madre y su padre, que han pasado tres días en el patio del recreo -ahora cubierto de barro, tiendas de emergencia y curiosos-, lloran desgarradamente, golpeándose el pecho: "¿Por qué, por qué nos ha pasado esto?".
Es una de las miles de escenas dramáticas que deja el terremoto de Sichuan, el peor que sufre China en 30 años, y que ha roto miles de familias en localidades como Juyuan, donde prácticamente toda la ciudad duerme en tiendas de campaña improvisadas con plásticos.
Padres del instituto de secundaria derrumbado, que era considerado "el mejor de la localidad" y en el que hay sepultados todavía un centenar o dos de estudiantes, esperan con ansiedad la llegada de camillas con víctimas, aun sabiendo que muchas de ellas no han sobrevivido a la tragedia. "Ayer sacaron decenas de cadáveres, y sólo dos o tres estudiantes con vida", cuentan los padres de Yang Xi, una niña de 15 años que está todavía bajo los escombros. >efe