elizondo. El Ayuntamiento de Baztan no está dispuesto a soportar ni uno más de los actos de gamberrismo que se registran los fines de semana y ha decidido aplicar tolerancia cero y perseguir y castigar a los culpables. En principio, además de intensificar la vigilancia en colaboración con la Policía Foral, dictará una ordenanza con sanciones a quienes sean sorprendidos en actos contra el mobiliario urbano y edificios de los vecinos.
El concejal Santiago Aldako, alcalde de Baztan en funciones, ha anunciado que se estudiarán "medidas más drásticas" para atajar los actos de gamberrismo y se pedirá la colaboración vecinal para prevenir este tipo de acciones e identificar y castigar a los infractores. La gota que colmó el vaso de la paciencia municipal fueron los daños que se registraron el pasado fin de semana en el frontón Municipal de Baztan, con rotura de tres puertas de acceso, cristales y una expendedora de bebidas de la que fue robada la recaudación y quedó inutilizada.
En una nota de prensa, el alcalde accidental expresó "el más profundo rechazo y condena a los actos vandálicos que se están convirtiendo en una tónica habitual en el Valle de Baztan, especialmente en Elizondo, que amanece los domingos con pintadas en paredes, árboles rotos o arrancados, y destrozos en mobiliario urbano y señales de tráfico". Santiago Aldako precisa que, con toda seguridad se trata de "una minoría muy minoritaria", pero que causa unos daños con un coste anual muy elevado, además del enfado y la indignación de los vecinos.
Árboles ornamentales, farolas y jardineras rotos, pintadas y otros de factura similar, asaltos a bares y otros establecimientos con algunos robos de objetos y desvalijamiento de máquinas expendedoras, se han sucedido en los últimos seis meses y tras el allanamiento y daños en el frontón, la Corporación ha dicho: ¡Basta! El Ayuntamiento pedirá cordura y buen sentido, y en caso contrario, actuará con firmeza.