pamplona. Los grupos municipales de UPN, NaBai y PSN en Pamplona aprobaron ayer una moción conjunta de condena contra el atentado de la casa cuartel de Legutiano (Álava), mientras que sólo se abstuvieron los dos ediles de ANV. Además de una "enérgica condena", en el texto que consensuaron los tres grupos mayoritarios se hacía llegar "las más sinceras condolencias" a la familia del guardia civil asesinado, solidaridad que se hace extensiva a "los demás afectados, las Fuerzas de Seguridad del Estado y a todas las personas que trabajan por garantizar la seguridad de los ciudadanos".
Asimismo, UPN, NaBai y PSN reiteran "a ETA y a quienes les justifican y apoyan que las instituciones actuarán hasta erradicar la lacra terrorista", y exigen a ETA que "deje de atentar y desaparezca".
el debate Éste fue el texto que ayer consensuaron las fuerzas principales del Ayuntamiento de Pamplona, postura unitaria que no se dio en el Parlamento o en otros municipios menores. Por UPN, José Iribas recalcó que "Juan Manuel Piñuel era uno de los nuestros" y calificó de "genocidio" el asesinato de 208 guardias civiles por parte de ETA. Refiriéndose a ANV, subrayó que "ya basta del victimismo asociado a la palabra conflicto", y respondió a Mariné Pueyo remachando que "efectivamente, esto no sólo se podía haber evitado; se debía haber evitado, y eso sólo dependía de ETA". Por otro lado, Uxue Barkos (NaBai) reivindicó "el valor cívico, social y democrático de la condena como punto de encuentro y expresión del rechazo ciudadano; la diferencias partidistas -subrayó- no pueden ser el eje de ninguna política contra el terrorismo". En esta línea, la portavoz de NaBai resaltó que "sólo desde la democracia veremos la paz, y ésa será la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos, y también al de Juan Manuel Piñuel".
Por parte del PSN, Maite Esporrín destacó que "los que jaelan a ETA no son de izquierdas, sino fascistas", y coincidió en que "son ETA y la izquierda abertzale los que tienen la llave para que se acabe todo esto; no la busquen fuera". Mariné Pueyo (ANV) repitió, como en el asesinato de Isaías Carrasco, que "esto se podía haber evitado, igual que las detenciones y torturas, y la muerte civil y política de miles de personas". La portavoz de ANV añadió que "llevamos 500 años de conflicto, que ya existía cuando nació ETA".