legutiano. La localidad alavesa de Legutiano, escenario del atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil, intentaba ayer recuperar la tranquilidad tras el susto vivido por sus habitantes. Un día después del atentado, el edificio se mantiene en pie rodeado de cascotes y cubierto de grietas, sin que aún se sepa cuál será su futuro.
El aspecto que presentaba, parcialmente derruido, no hace prever una solución inmediata. La policía científica, ajena a los flashes que no dejan de sonar a unos cincuenta metros, donde están situados los periodistas y reporteros gráficos, sigue trabajando para encontrar nuevas evidencias.
Las familias que vivían en el interior del cuartel intentaban ayer recuperarse del horror vivido acogidos en otro cuartel, el de Sansomendi en Vitoria.
Mientras tanto, sus vecinos de Legutiano intentaban volver a la normalidad y quienes han sufrido daños materiales en sus casas por la explosión se han acercado al Ayuntamiento para tramitar la denuncia correspondiente. El alcalde de Legutiano, Pedro Berriozabal (EA), destacó que los vecinos están profundamente "consternados" ante el atentado y confió en que no se vuelva a repetir un hecho similar.
carretera y puente En cuanto a los daños materiales que ha provocado el atentado, explicó que ya se han presentado alrededor de una treintena de denuncias en las oficinas habilitadas para ello por el Ayuntamiento. Asimismo, señaló que los técnicos han hecho una primera inspección del puente que está junto a la casa cuartel por si hubiera sufrido algún daño y dijo que, aún está pendiente de una observación similar la presa de Urrunaga. Por último, pidió a los vecinos paciencia ante el corte al tráfico de la carretera N-240 que une Legutiano con Vitoria y ha dicho que desconoce hasta cuándo se mantendrá esta situación.
Mientras no se reabra al tráfico esta vía, los vecinos de esta localidad tendrán que realizar otro recorrido cuatro veces más largo para llegar a la capital alavesa, a través de Etxauen y de Gopegi. >efe