pamplona. Poco a poco se van conociendo algunos detalles más sobre la ejecución del atentado que el miércoles costó la vida al guardia civil Juan Manuel Piñuel en la casa cuartel de Legutiano (Álava). Según fuentes de la investigación, la furgoneta Citroën Berlingo -que llevaba placas dobladas- utilizada en el ataque fue robada en Francia el pasado 16 de abril y la hipótesis con la que trabajan las Fuerzas de Seguridad es que el comando Bizkaia recibió la furgoneta cargada con los explosivos y ya preparada para el atentado.
Las llaves de la Berlingo, así como un pasamontañas al parecer del miembro del comando que aparcó la furgoneta en el perímetro de seguridad de la casa cuartel, aparecieron en el Peugeot 306 abandonado por los terroristas en el alto de Urkiola y que ahora es la principal vía de investigación, con la esperanza de hallar en su interior huellas que ayuden a identificar a los autores del atentado. Éstos dejaron el coche en una pista forestal cerca de Abadiño, donde ya se les pierde la pista, y colocaron un artefacto incendiario en el asiento del piloto para borrar cualquier rastro, pero éste no llegó a estallar y fue desactivado por la Ertzaintza.
El Peugeot 306, robado el 14 de abril en Berango, no portaba matrículas falsas, lo que a juicio de los investigadores supone un alto riesgo, aunque creen que probablemente los integrantes del comando confiaron en que la noche les facilitaría un desplazamiento discreto y que utilizaron algún vehículo lanzadera que les pudiera prevenir de cualquier presencia policial. Ese tercer vehículo pudo ser el utilizado para huir del alto de Urkiola.
Las cámaras de vigilancia de la casa cuartel no resultaron dañadas por la deflagración por lo que han podido captar imágenes de los momentos previos al atentado. El modus operandi fue similar al utilizado en agosto del año pasado en Durango: un terrorista aparcó la furgoneta bomba, activa un temporizador con una breve cuenta atrás de apenas un minuto y sube al Peugeot 306 donde le espera, al menos, otra persona. El hecho de que ETA ocultara durante un mes este vehículo hace pensar al Departamento vasco de Interior que cuenta con una infraestructura de legales muy importante, como el miércoles comentó Javier Balza. La ejecución del atentado es calcada al ataque fallido en Logroño en septiembre, en el que se identificó a Aitzol Iriondo. >agencias