washington. El ex precandidato demócrata a la presidencia de EEUU John Edwards otorgó ayer su apoyo al precandidato Barack Obama en su campaña para llegar a la Casa Blanca, lo que da impulso al senador de Illinois en su esfuerzo por reunir al Partido Demócrata en torno a su figura.
La campaña de Obama espera que el apoyo del ex senador de Carolina del Norte, le ayudará en su esfuerzo por conquistar a los votantes de la clase obrera blanca, quienes se encontraban dentro de los más fuertes partidarios de Edwards durante su intento por obtener la nominación demócrata. La decisión de Edwards ha ensombrecido aún más el futuro político de Hillary Clinton, que deberá revaluar sus posibilidades de llegar a la Casa Blanca pese a su victoria del martes en Virginia Occidental. De hecho, esta victoria quedó relegada a un segundo plano por el anuncio, en horario de máxima audiencia televisiva de la decisión del ex senador de Carolina del Norte, al que durante meses han estado cortejando los dos aspirantes.
Obama, por su parte, protagonizó ayer un tira y afloja con el presidente de EEUU, George W. Bush, de gira esta semana por Oriente Medio. El senador dijo que la Casa Blanca lo había acusado injustamente de ser conciliador con los dictadores. "Algunos parecen creer que deberíamos de negociar con los terroristas y los radicales, como si algún argumento ingenioso fuese a persuadirles de que están equivocados", dijo Bush en Israel sin mencionar a nadie en concreto, aunque Obama, que está a favor de dialogar con Cuba e Irán, se dio rápidamente por aludido.
Por su parte, el aspirante republicano, John McCain, dijo ayer que cree que la guerra en Irak se puede "ganar" dentro de cuatro años, dejando una democracia en el país y permitiendo el regreso de la mayoría de las tropas a EEUU. >efe