pamplona. Un broncoscopio guiado mediante navegación electromagnética consigue tomar muestras o biopsiar el 75% de los nódulos pulmonares de más de 2 centímetros de tamaño sin cirugía ni punción, según informa el doctor Luis Seijo, especialista en Neumología de la CUN. Este novedoso equipo permite llegar hasta la lesión pulmonar de forma endoscópica, evitando así la cirugía o la punción a través del tórax, técnicas que conllevan un aumento del riesgo para el paciente.
El fundamento de la broncoscopia dirigida mediante navegador, indica la CUN en una nota, consiste en llegar por el interior del árbol bronquial hasta el lugar donde se sitúa el nódulo, guiado por un sistema que revela en todo momento la posición del instrumento que se utiliza para hacer la biopsia. En el caso del pulmón, el sistema está dotado de una sonda electromagnética, que sirve de guía y que al llegar al nódulo se sustituye por una pinza de biopsia o por una aguja de citología, instrumental que permite obtener una muestra de la lesión. El sistema también facilita el muestreo de adenopatías o ganglios mediastínicos que interese analizar, según el especialista, que añade que este procedimiento, que puede ser ambulatorio, se realiza con el paciente sedado.
Para iniciar la broncoscopia es necesario planificar previamente la intervención con los datos obtenidos a partir de un TAC (escáner) convencional de tórax y a continuación la información se traslada a un programa informático que recrea de forma virtual el árbol bronquial del paciente. Con esa información gráfica el neumólogo planifica al detalle la intervención, "una fase clave para practicar con éxito el procedimiento. En las imágenes de ordenador, el especialista debe marcar puntos de referencia que le permitan después, en tiempo real, navegar hasta el nódulo".
Las referencias virtuales marcadas incluyen como diana la lesión que se desea biopsiar. Momentos antes de proceder a la técnica endoscópica, el especialista traslada la planificación informática en un disco duro extraíble a la sala de broncoscopias, donde se introduce en un ordenador. Según el especialista, el ordenador detecta si existen o no divergencias entre los puntos de referencia reales y los virtuales. Una divergencia menor de 4 milímetros es "la ideal", puntualiza. De este modo, el sistema calcula la posición de la sonda dentro del tórax del paciente y por ende dentro de la recreación virtual.
La sonda electromagnética avanza por el interior de las ramificaciones bronquiales, insertada dentro de un canal extensible de trabajo y una vez alcanzada la diana, el canal extensible se puede sustituir por el instrumental necesario para tomar una muestra de tejido (biopsia) de la lesión. El riesgo de este procedimiento es "mucho menor que el de la punción transtorácica y que el de una cirugía abierta de tórax", apunta Seijo quien precisa que la incidencia de neumotórax por la técnica transtorácica es de un 20% frente a un 6% por esta broncoscopia. >L.C.