Enviado especial
volgogrado (rusia). Itxako Navarra es el segundo equipo de la Liga ABF que ha conseguido en toda la historia llegar a una final de la Copa EHF y, desde luego, no está por la labor de desaprovechar la oportunidad. Y menos después de haberse quedado con la miel en los labios en la competición doméstica, a sólo un paso de conquistar el título de Liga. Pero enfrente tendrá un rival durísimo, como todos los equipos rusos, y que también esta temporada ha alcanzado su primera final europea: el Dinamo de Volgogrado.
El primer partido de la eliminatoria lo disputa hoy a domicilio (14.00 horas en la península) y, sin lugar a dudas, el objetivo es salir vivas de una pista que en Europa es este año inexpugnable, para luego rematar la faena en Estella el próximo sábado. Eso sí, nadie en el seno del equipo navarro descarta dar la campanada. Y es que el nivel del equipo en los últimos partidos invita a soñar. El gran juego desplegado ante el Dunaferr, el Parc Sagunt o ante el León en el último encuentro liguero hace pensar que este bloque es aspirante a todo.
El lado negativo de esta eliminatoria es que Itxako llega mermado por las lesiones y tendrá que afrontar los dos últimos encuentros de la temporada con sólo una portera, aunque, eso sí, de muchas garantías, como es la valenciana Silvia Navarro.
Mientras, Alina Jula y Silvia Araujo, que venían arrastrando molestias, sí podrán estar esta tarde en una pista en la que suelen reunirse alrededor de mil espectadores. Por contra, no se ha podido inscribir a Nerea Pena para poder disputar la eliminatoria, a pesar de que era la intención del cuerpo técnico, ni tampoco a la guardameta juvenil Maite Zugarrondo. El arbitraje correrá a cargo de los veteranos hermanos húngaros Csebe Kekes y Pal Kekes. Mientras, Janka Stasova, de Eslovaquia, ejercerá como representante de la EHF.
trayectorias hasta la final Itxako ha llegado hasta esta final eliminando al Gil Eanes portugués, al Kuban Krasnodar ruso, al Cornexi Alcoa húngaro, al Metz francés y al también húngaro Dunaferr. En términos generales, sólo sufrió para pasar ante el Metz tras empatar ambos encuentros (28-28 y 20-20).
Por su parte, las rusas, un equipo jovencísimo y con casi todas las jugadoras de la casa, ha tenido muchos más problemas para alcanzar la última ronda. Ha dejado en la cuenta al Niksic montenegrino, al Leverkusen alemán (por meter más goles fuera de casa), al Iuventa Michalovce eslovaco, al Lublin polaco y al Ikast Bording danés.
La gran diferencia estriba en que, mientras el Dinamo ha perdido cuatro de sus cinco partidos fuera de casa, Itxako sólo cayó en dos encuentros: en Rusia, con todo resuelto (25-24) y en Hungría (27-23). Pero la final es otra historia y sólo el más fuerte se alzará con el centro continental.