atondo. La Policía Foral precintó este pasado lunes la cantera de Oskia en el término de Atondo. Este concejo de la Cendea de Iza había acordado tres semanas antes pedir amparo a este cuerpo tras hacer caso omiso la empresa que explota la cantera del requerimiento de desahucio de los terrenos solicitado por el concejo en aplicación de una sentencia firme favorable a Atondo que venía desde 2005. La decisión se tomó el pasado febrero. "Después de varios requerimientos y de avisos legales, se decidió a acudir a la Policía Foral", explican desde este concejo. Cabe destacar que en su término se hallan los molinos primarios de la cantera.
Por otro lado, se está tramitando en la actualidad el estudio de impacto ambiental y proyecto de restauración del entorno de esta cantera que extrae piedra caliza del monte Bizkai, en terrenos de Atondo y también en Errotz (Arakil). Ambos concejos y los ayuntamientos de Iza y Arakil han presentado alegaciones en contra de este proyecto que consideran un "plan de explotación encubierto".
Fuentes de la empresa señalaron que se encuentran a la espera de la aprobación del plan de restauración. Al respecto, en Atondo consideran que la única recuperación posible de la cantera es como vertedero de residuos sólidos inertes.
ANTECEDENTES En octubre de 2002 expiró el contrato de explotación suscrito 25 años antes por Atondo y Errotz. Por ello, esta empresa solicitó a ambos concejos permiso para continuar la actividad. Fue denegada por Atondo, que se encuentra a 400 metros de la explotación, pero contó con el visto bueno de Errotz. Así, la empresa continuó con su actividad. Unos meses antes, en febrero de 2002, Canteras de Oskia presentó una memoria-resumen de un proyecto de ampliación. El Ayuntamiento de Iza rechazó las pretensiones de la empresa porque vulneraba la normativa urbanística ya que la ampliación se pretendía en suelos calificados como forestales. La empresa, sin éxito, intentó conseguir la declaración de interés público de la actividad.
Un año más tarde, en octubre de 2003, Medio Ambiente denegó la declaración de impacto ambiental del proyecto, exigiendo al mismo tiempo la paralización inmediata de toda actividad extractiva. En la orden foral también se decía que la única actividad permitida era la de ejecución del plan de restauración de la zona afectada por la actividad, unos 110.000 metros cuadrados, contemplado en su licencia de actividad. También se daba un plazo de 30 días para que la empresa presentase un calendario de ejecución.
No obstante, en marzo de 2004, el Ayuntamiento de Iza recibió una resolución de Medio Ambiente en la que, sin aportar argumento alguno, se acuerda continuar con la tramitación del procedimiento de declaración de impacto ambiental, abriendo así la posibilidad de continuar la actividad. Ese mismo año, en septiembre, se aprueba el plan de restauración presentado por Canteras de Oskia en mayo, al tiempo que se rechaza la solicitud de ampliación. Dos meses más tarde, en una comparecencia solicitada por Aralar, el entonces consejero de Medio Ambiente, Juan José Burguete, informó que Canteras de Oskia había sobrepasado los límites de excavación autorizados en los bancales inferiores de la explotación del monte Bizkai, por lo que sería necesario superar los límites en la parte superior unos 20 metros con el fin de garantizar la estabilidad de los taludes una vez que se produzca el cierre definitivo de la cantera. Se daba un plazo máximo de entre cinco y siete años.
Dicho plan quedó anulado en marzo de 2007 por una sentencia del Tribunal Superior de Navarra por la que se estimaba el recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Iza. En dicha sentencia se establecía la necesidad de evaluar su impacto ambiental. La empresa presentó dicho estudio unos meses después.