Pamplona. La diversificación económica y el desarrollo sostenible de Navarra son los principales objetivos del nuevo acuerdo social, firmado ayer por UGT, CCOO, la Confederación de Empresarios de Navarra y el Gobierno. Se trata, según explicó el propio Miguel Sanz, de desarrollar y potenciar el actual marco de concertación social, a su juicio "uno de los pilares del progreso y el bienestar" de Navarra.
El texto suscrito ayer por el presidente del Gobierno y los máximos responsables de la CEN y de los dos sindicatos más representativos de Navarra lleva el nombre de Acuerdo Social de desarrollo sostenible. En opinión de Miguel Sanz no se trata de una elección casual, sino que responde al convencimiento por parte de los firmantes de que "el desarrollo económico ha de ser respetuoso con el medio ambiente". "Creemos que el impulso al empleo, a la educación, al bienestar, a la innovación ha de ser compatible con el desarrollo sostenible, que debe existir un equilibrio entre el desarrollo y la preservación de los recursos naturales", dijo.
Miguel Sanz encuadró asimismo la firma de este acuerdo en el marco de una serie de medidas destinadas a inyectar seguridad en un momento económico inestable y en el que "puede producirse una quiebra en la confianza por parte de algunos sectores". Así, explicó que el texto forma parte "de una trilogía" encabezada por el Plan de Inversiones Navarra 2012, estimado en 4.508 millones de euros, y que tiene su segunda pata en el compromiso de poner en marcha una nueva rebaja fiscal para evitar un desplome en el consumo interno. "Y todo esto se hace sin poner en riesgo ni la solvencia de la Administración ni la estabilidad de nuestras coberturas sociales", dijo Sanz.
"Algunos analistas dicen que afrontamos un panorama oscuro -dijo Sanz- y todos los aquí presentes compartimos en mayor o menor media esta afirmación. Por lo tanto, la mejor manera de salvar estos obstáculos es mediante el diálogo y la concertación social, que también ha de permitir ejecutar el plan de inversiones previsto", dijo.
tres mesas sectoriales En el texto, las partes firmantes se comprometen a "fomentar la cooperación y coordinación con las diferentes iniciativas que se están adoptando en la Comunidad Foral para promover un nuevo escenario económico, productivo y diversificado de Navarra". Asimismo, manifiestan que todos los proyectos, planes y acuerdos que se desarrollen y alcancen al amparo de este documento respetarán la libertad de acción de las partes firmantes en sus ámbitos de actuación social y política, y que podrán servir de base para alcanzar otros acuerdos de más amplio espectro.
Para el desarrollo, seguimiento y concreción de los temas planteados se crearán una Comisión General de Gobierno y Coordinación, y la Comisión Permanente de Seguimiento. Asimismo, se articulan tres mesas sectoriales de negociación: Mesa sectorial de empleo, Mesa sectorial de diversificación productiva y competitividad, y Mesa de Cohesión Social.
apuesta por la educación El acuerdo desea, según explicó José Manuel Ayesa, presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, ir más allá de "del mero marco de las relaciones laborales" y ha supuesto "renuncias importantes en los planteamientos iniciales de cada una de las partes. Ayesa destacó el volumen de horas empleadas en dar forma al texto y destacó asimismo la coincidencia entre los objetivos del Acuerdo Social y la Fundación para la Diversificación Económica de Navarra, "iniciativa de la sociedad civil" en la que están presentes tanto CEN como UGT y CCOO, así como un buen número de empresas y entidades navarras.
Juan Goyen, secretario general de UGT en Navarra, destacó que el acuerdo se orienta a la búsqueda de un nuevo modelo económico para Navarra, "basado menos en el consumo interno y más en la demanda externa". Goyen defendió asimismo la necesidad de subir las pensiones y el salario mínimo y apostó por "trascender las dos locomotoras que ha tenido hasta el momento la economía navarra: la construcción y el consumo".
José María Molinero, de CCOO, recordó que el texto pactado por sindicatos y patronal ha sido aceptado de modo íntegro por el Gobierno y situó en la educación el gran reto de futuro: "Hay que afrontar, si es preciso con un plan de choque, el fracaso escolar, y potenciar la relación entre la empresa y la Formación Profesional".