madrid. La líder del PP vasco, María San Gil, no se presentará
a la reelección en el próximo congreso de esta formación, que
tendrá lugar en julio, y abandonará su Grupo Parlamentario en
la Cámara vasca.
Así trascendió ayer tras la reunión privada que mantuvo en la
sede de la madrileña calle Génova con el presidente del PP, Mariano
Rajoy, para tratar de zanjar la crisis desatada tras sus diferencias
en torno a la ponencia política del partido.
Lejos de recuperar la "confianza perdida" en el sucesor de José
María Aznar, la dirigente vasca optó por aumentar la brecha que
la separa de la actual cúpula del partido.
La presidenta de los populares vascos no realizó ninguna declaración
y el líder del PP, Mariano Rajoy, aseguró que siempre la ha apoyado
y la seguirá respaldando "tome la decisión que tome" respecto
a su futuro político. Fuentes oficiales del partido aseguraron
que Rajoy ha hecho y sigue haciendo "todos los esfuerzos" y tiene
toda la "disposición" para que siga presidiendo el PP vasco.
En este sentido, al menos por el momento, la decisión de San
Gil parece que no afectará a su continuidad como dirigente del
PP vasco, aunque queda la duda de si su ausencia de la bancada
popular provocará nuevas fugas en esta época de vacas flacas
para el PP. El pasado fin de semana, su compañera en el Parlamento
Vasco Nerea Alzola y la alcaldesa de Lizartza, Regina Otaola,
anunciaban ante la hipotética marcha del partido de San Gil que
acompañarían a su líder, por lo que ahora resta por saber si
su renuncia al Parlamento y a la reelección como presidenta del
partido en el País Vasco es suficiente para que estas dirigentes
sigan el mismo camino. De momento, Otaola afirmaba ayer que su
intención se basará en hacer "lo que mi presidenta me pida".
Según las fuentes consultadas, María San Gil había indicado a
unos pocos miembros del PP que en su conversación con el presidente
de su partido le había explicado su falta de confianza en él
y le había transmitido que si no recuperaba esta confianza antes
del Congreso del PP vasco, convocado para los días 18 y 19 de
julio próximo, se iría.
Sin embargo, en esta conversación, no expresó su decisión de
irse de forma inmediata, ni tampoco apuntó que dejaría el Grupo
Parlamentario del PP en la Cámara vasca. Pero, al conocer que
se había producido una filtración –que ella consideró que no
procedía de su entorno sino de Madrid– en la cual se decía que
no se volvería a presentar a la reelección y que dejaría el Grupo
Parlamentario, optó por dar por válida esta versión.
A pesar de ello, según fuentes del PP vasco, San Gil decidió
hace días, de forma irrevocable, no presentarse a la reelección
en el congreso regional de julio, por lo que, en el encuentro
que ayer mantuvo con Rajoy, ella "no acudió a consultarle nada,
sino para comunicarle que se iba".
Las diferencias entre San Gil y la cúpula del PP comenzaron en
la redacción de la ponencia política que se presentará con motivo
del congreso nacional de esta formación, que tendrá lugar en
junio. Tras abandonar la ponencia por "discrepancias de fondo
y de forma" con los otros encargados de redactar el texto, San
Gil dijo haber "perdido la confianza en la dirección" del partido.
Además, la líder de los populares vascos logró adelantar por
este motivo el congreso regional de su formación a julio.
La primera reunión entre ambos tras la crisis se produjo el miércoles
pasado, horas después de que acudieran a visitar la capilla ardiente
del guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón y a los heridos
por el atentado de ETA contra la casa cuartel de Legutiano (Álava).
Tras ese encuentro, San Gil anunció que no se presentaría a la
reelección si no "recuperaba la confianza" en Rajoy y si se confirmaba
"el giro político" del PP hacia un acercamiento a los nacionalistas.
NUEVOS CANDIDATOS Así las cosas, ahora toca buscar nuevo candidato
a la presidencia del PP vasco. El nombre que suena con más fuerza
es el del líder vizcaíno, Antonio Basagoiti, así como el del
portavoz parlamentario Leopoldo Barreda. Las mismas fuentes encuadran
al presidente alavés, Alfonso Alonso, en la dirección nacional
del PP, ya que, a su juicio, "sería conveniente para el PP vasco".