pamplona. Más de 2.500 personas han visitado la exposición 18 segundos organizada por el Instituto Navarro para la Igualdad, en el marco de las acciones de sensibilización ciudadana en torno a la violencia de género que se ejerce contra las mujeres. Esta muestra fue cedida por el Instituto de la Mujer del anterior Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (en la actualidad dependiente del de Igualdad) y realizada en colaboración con la Comisión de Malos Tratos a Mujeres.
La antigua estación de autobuses de Pamplona acogió la exposición, que mostraba el drama personal y social que supone la violencia machista en sus múltiples manifestaciones. La muestra, abierta entre los días 6 y 18 del pasado mes de mayo, ha sido visitada por cuarenta grupos de jóvenes estudiantes de educación secundaria, 919 alumnos y alumnas de 15 centros educativos, y 383 mujeres divididas en 30 grupos, pertenecientes a diversas asociaciones de Navarra. Además, otras 1.000 personas accedieron libremente a visitar la exposición.
La muestra ha estado dirigida a la ciudadanía en general, pero de modo paralelo, se han llevado a cabo talleres educativos con grupos de mujeres y de estudiantes de 3º y 4º de la ESO, y 1º y 2º de Bachiller. Las mujeres procedían de la Ribera.
fotos, vídeo y debate La actividad ha estado dividida en tres fases. En primer lugar, los grupos han recorrido el espacio expositivo atendiendo a las explicaciones de una educadora encargada de profundizar en cada manifestación de violencia que reflejaban las fotografías encarnadas por rostros tan conocidos como las actrices Gemma Cuervo, Aitana Sánchez Gijón o Maribel Verdú.
Tras este primer contacto con la crudeza de este tipo de violencia, los grupos asistieron a la proyección del cortometraje Propiedad privada de la directora asturiana Ángeles Muñiz Cachón, con el que pudieron intercambiar opiniones y reflexiones sobre las distintas manifestaciones de la violencia de género y sus efectos sobre las personas y sobre la sociedad en su conjunto.
Las valoraciones de las asistentes denota cómo las mujeres jóvenes y las de más edad tienen posturas diferentes en cuanto a la violencia de género. Las primeras mostraron una postura muy concienciada y sensibilizada a la hora de identificar la violencia y sus manifestaciones, mientras que algunas de edad más avanzada opinaban que las mujeres de hoy en día, con más autonomía y formación ya no aguantan ese tipo de vejaciones, sino que son hechos aislados y más propios de generaciones pasadas. Por su parte, el alumnado mostró un gran interés por trabajar este tema en las aulas. >d.n.