pamplona. El curso escolar que este viernes cierra sus puertas hasta septiembre no ha estado exento de polémicas. Comenzó con el debate sobre la presencia de las religiones en las aulas y su carga horaria y después le llegó el turno a la nueva asignatura Educación para la Ciudadanía, que se mantiene de actualidad por las últimas declaraciones del Defensor del Pueblo y el auto del TSJN (ambos favorables). Los debates sobre el préstamo de los libros de texto, que se implantará el próximo curso en algunos cursos, y la ampliación de la jornada continua también han ocupado varias páginas de los periódicos navarros. Sobre todos estos puntos y sobre otras cuestiones referidas al sistema educativo de la Comunidad Foral opina en esta entrevista el presidente de la Federación de padres y madres, Herrikoa, Pedro Rascón, que el pasado domingo 8 de junio fue elegido presidente de la confederación a nivel estatal, Ceapa.
¿Cómo ve la Educación, sobre todo, la pública, en la Comunidad Foral?
Creo que hemos tenido épocas mejores y peores. En este momento la que hay está bien, pero se debe hacer un esfuerzo económico aún mayor. Arrastramos cuestiones complejas como la distribución de alumnos con necesidades específicas entre redes... A nivel legislativo se está legislando, aunque a veces no nos guste la forma. En definitiva, creo que el departamento está asumiendo bastante su responsabilidad y, en líneas generales, vamos por el buen camino.
¿Cree que el presupuesto destinado a educación es suficiente?
No y así se lo transmití el otro día a los parlamentarios. Dije que echaba en falta en el Plan Navarra 2012 una apuesta decidida por la Educación. De siempre hemos reclamado que se destine el 7% del PIB, es la recomendación que hace Europa, y estamos a dos puntos. Creo que aún habiendo partidas no son las más importantes. Y es que nos olvidamos de que todo aquello que se invierta en Educación, y digo inversión porque no es gasto, redunda en beneficio del futuro de la sociedad. Arrastramos un déficit y se necesita un esfuerzo mayor. Hay muchas deficiencias estructurales, pero también falta inversión en equipamiento.
El tema del alumnado inmigrante también requiere inversión. ¿Cómo hay que abordar esta cuestión?
Nosotros queremos que vengan a nuestros centros, nos parece algo muy positivo, pero lo que es preocupante son los niveles de concentración que se dan en algunos centros. Se necesitan medios y medidas que eviten determinadas aglomeraciones y que impidan la fuga de los que han nacido aquí. No puede ser que mi hijo llegue a una clase con todo alumnos de origen extranjero, porque no es la realidad, ni tampoco al contrario, que mi hijo vaya a un centro en el que no haya ninguno. Hay que buscar un equilibrio. Sé que es difícil, que no hay fórmulas mágicas, pero sí hay que ahondar en ello: ventanilla única, evitar trabas en determinados lugares...
Otro de los debates de actualidad es la jornada continua. Herrikoa se ha posicionado en contra. ¿Por qué?
Al tiempo que en otras comunidades la quieren eliminar porque ven que inciden de forma negativa en los resultados, en Navarra la estamos poniendo en marcha como gran avance. Nosotros tenemos muy claro que nos gusta la jornada partida, pero también que hay que desligar las reivindicaciones laborales de los profesores, que son totalmente legítimas y las apoyaremos, de los horarios lectivos. No tiene por qué ligarse la jornada laboral con el horario lectivo. Nosotros queremos que se produzca un debate más amplio sobre los calendarios, los periodos vacacionales, que en Europa funcionan de otra forma... Que se debata el concepto de tiempos escolares . Tres meses de vacaciones es una barbaridad, no sólo por la conciliación pero también por la parte didáctica y pedagógica. Si esto lo unimos a las competencias, que implican evaluación continua, el análisis al que debemos llegar es que hay cambiar muchas cosas.
La polémica con Educación para la Ciudadanía se ha calmado...
Siempre he dicho que es inadmisible que alguien que gobierna en una CCAA, y me refiero a Esperanza Aguirre, esté incitando a la rebelión contra una ley orgánica. Creo que incluso puede ser tipificado como delito. No estás de acuerdo, pues te callas. Pero la ley hay que respetarla. Aquí en Navarra me preocupa que haya centros que estén dando una alternativa cuando eso es ilegal. Invito a la inspección educativa a que investigue cuáles son esos centros y que les sancionen. Para nosotros la materia es fundamental y hemos pedido que haya más horas. En cuanto a las sentencias son dispares y creo que en algún momento deberá pronunciarse el Tribunal Supremo.
Y luego está la presencia de la religión o, mejor dicho, de las religiones en las aulas...
La idea de la laicidad es el respeto máximo a todas las creencias y, en mi opinión, lo más respetuoso es sacar determinadas cuestiones del ámbito público. Y la religión que es una cuestión íntima y privada no tiene cabida en el espacio público. ¿En qué se puede convertir la escuela con ese maremágnum de confesiones? Porque si unos pueden estudiarla, los otros también. Lo más razonable es que se imparta fuera del horario lectivo, no nos opondríamos a que se planteara la opción de una extraescolar. Y otra cuestión: no se puede pensar que sólo tiene moral o tiene valores aquel que es religioso.
¿Qué opina de los nuevos modelos de inmersión lingüística?
Es un tema complicado y muchas veces porque se mezclan cuestiones más allá de la educación. Los técnicos tienen mucho que decir en cuanto a la utilidad. Desde Herrikoa siempre hemos reclamado una evaluación de los modelos, ya que nos podrá ayudar a tomar decisiones adecuadas. No sabemos cómo han funcionado aquellos primeros centros piloto que comenzaron con los modelos en inglés, antes que el British . Por otra parte, esto de la inmersión a veces se mezcla con la separación y nosotros estamos en contra de separar centros por modelos. Sabemos de las dificultades, pero siempre hemos defendido la integración porque sino es irreal, como ocurre con el alumnado inmigrante. La potenciación del idioma no puede ser excluyente. Se crean islas irreales.
Supongo que rechazará entonces los centros que separan por sexos.
Es un contrasentido que se permita en la sociedad de hoy y más que se permita con dinero público. Tal y como estaba antes vulneraba la legalidad. El caso del El Redín y Miravalles que eran dos empresas diferentes se han fusionado y ponen los chicos en un lado y a las chicas en otro por cuestiones pedagógicas, dicen. Han logrado dos reivindicaciones historicas: la gratuidad de los libros y la Mesa de Padres y Madres..
Ésta no termina de arrancar y por ejemplo el tema de la jornada continua se debería haber debatido allí. Resueltas las alegaciones creo que es el momento de que se cree. Además existe la voluntad del departamemento y el Parlamento lo ha pedido. Animo a Educación a ponerlo en marcha. Sé que son muchas cosas, y que han ido acometiendo varias como lo de los libros o adelantar la elección de las plazas de maestros, pero debemos pedir más esfuerzo.
¿Cómo lograr una mayor participación de las familias en la escuela?
Muchas veces no se produce esa implicación porque falta formación. Nosotros hacemos esa labor de formación, pero podría ser mayor si tuviesemos más medios. La formación de padres también necesita más recursos. En el Parlamento, puse un ejemplo: Irache, una entidad equivalente en cuanto a público objetivo con Herrikoa, recibe más de 150.000 euros del Gobierno y Herrikoa 30.000 euros. La formación potencia la participación, que es fundamental ya que entre otras cosas mejora los resultados de los alumnos.