madrid. El Banco Central Europeo volvió ayer a subir los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta el 4,25%, para hacer frente a la alta inflación. Según las previsiones del BCE, la inflación se situará entre el 3,2% y el 3,6% en 2008.
Esta es la primera subida del precio del dinero en año y deja los tipos de interés de la zona euro en el nivel más alto desde hace casi siete años. El presidente de la institución, Jean Claude Trichet, argumentaba ayer que esta decisión "contribuye a la estabilidad de precios" y tuvo que reconocer que la inflación continuará en niveles por encima de lo deseado durante "un periodo más largo de lo esperado" y que los "riesgos han aumentado".
Miembros del banco europeo habían insinuado en las últimas semanas que la subida de tipos de este jueves no sería la primera de una serie de incrementos. Trichet no quiso adelantar nuevas subidas de precio. "No tenemos compromisos de antemano", aseguró sin desmentir los rumores.
Las Bolsas europeas cerraron con ganancias después de que los inversores interpretaran los comentarios de Trichet en el sentido de que el organismo hará una pausa tras subir los tipos de interés.
Además, Trichet tuvo palabras también para el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien hace no mucho pidió "prudencia" en sus declaraciones. El presidente del BCE enfatizó que el esta entidad "es independiente, concentrada en sus responsabilidades hacia 320 millones de habitantes, por lo que haremos lo que confiemos que debamos hacer".
Este incremento puede ser un duro golpe para las familias hipotecadas en España, aunque, en realidad, el Euribor ha adelantado ya este incremento de los tipos hasta situarse en su máximo histórico. El principal indicador para el cálculo de los préstamos a la vivienda ha cerrado este jueves rozando su récord, tras alcanzar su cotización diaria en el 5,432%.
Sinembargo, el principal impacto de esta medida está en sus efectos de contención de la inflación -en España supera ya el 5%-. Al menos eso es lo que pretende Trichet. "No subir hoy los tipos supone más inflación y un mayor ajuste en términos de empleo en el futuro", advierte José Carlos Diez, analista jefe de Intermoney , que argumenta que los convenios de los trabajadores compensan la subida del IPC a través de las revisiones salariales, por lo que el trabajador no pierde poder adquisitivo. La cuestión es si las empresas lo pueden soportar. >agencias