pamplona. La consejera del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Begoña Sanzberro, anunció ayer en rueda de prensa que el Gobierno ha decidido añadir 1,2 millones de euros más a las ayudas directas, que buscan frenar la crisis del sector ganadero, incluidas dentro del plan de emergencia, que lanzó en octubre del año pasado. Con la ampliación, este tipo de subvenciones alcanzan los cuatro millones, después de los 2,8 millones iniciales.
El presidente de UAGN, Joaquín Iriarte, señaló que tras las negociaciones con la Administración se ha conseguido aumentar la partida para ayudar a los ganaderos, aunque la consideran "insuficiente" ante "la crisis que todavía no ha tocado fondo". Iriarte resaltó que se trata de "subvenciones indispensables para los ganaderos, pero sólo servirán para minimizar los efectos de esta recesión tan profunda".
El incremento de 1,2 millones ha beneficiado, principalmente, a las ayudas para las explotaciones ganaderas sostenibles, ya que a los 1,5 millones previstos se le añade medio millón más.
los beneficiarios El Ejecutivo foral calcula que cerca de 1.300 ganaderos profesionales, con un censo de 350.000 cabezas de ovino y 40.000 de vacuno y equino, podrán solicitar las ayudas a sistemas sostenibles. En cambio, no podrán optar a ellas ni las explotaciones porcinas ni cunícolas, pero "no porque se les excluya", como recordó Iriarte, sino porque "para que esta clase de subvenciones directas que da el Gobierno de Navarra sean admitidas por Bruselas las granjas deben basar la alimentación de su ganado en el pastoreo, algo que el porcino y cunícola se encuadra dentro de la categoría de estabulada", explicó el presidente de UAGN.
Los ganaderos de explotaciones sostenibles podrán solicitar estas ayudas entre agosto y septiembre, para poderlas cobrar a partir del mes de diciembre. "Las subvenciones constan de una prima básica de 25 euros por hectárea de superficie forrajera, que puede complementarse con unas primas adicionales de cinco euros si el ganadero posee cabezas de razas autóctonas inscritas en libros genealógicos; más una prima de cinco euros si participa en un programa de control de rendimientos; y, por último, una adicional de otros cinco euros si comercializa sus producciones al amparo de una Indicación Geográfica Protegida.
La consejera declaró que estas subvenciones suponen un "claro diferencial" sobre lo que se está haciendo en otras comunidades autónomas y destacó que con ellas "no se soluciona el problema", pero se ayuda a los ganaderos a superar la crisis "con menores penurias que en el resto del Estado".
Estos cuatro millones se suman a los 15 millones que destina este departamento a diferentes medidas de carácter estructural "para mejorar la situación competitiva de las explotaciones y ayudar al fomento de la producción y promoción del consumo", indicó Sanzberro. Entre las acciones, aparecen los planes de mejora de la eficacia de las granjas, fomento de la diversificación, ayudas a infraestructuras locales ganaderas, ayudas a asociaciones, proyectos de implantación de sistemas de calidad y trazabilidad y campañas de promoción y comercialización.