madrid/pamplona. El 37º Congreso Federal del PSOE arrancó ayer sin disputas internas, con un amplio debate social y con la sombra de la crisis económica cerniéndose sobre los 995 delegados.
El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en calidad de presidente del congreso, inauguró el evento con un discurso en el que no evitó hablar de la situación económica. "Cuando la economía va mejor, tenemos más para poder redistribuir entre los más humildes, y cuando va menos bien, tenemos la obligación de seguir cumpliendo con ellos", sentenció.
Sin embargo, en su informe de gestión presentado ayer, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, evitó el tema de la crisis durante el discurso, en el que la palabra "confianza" fue una de las más repetidas. Sólo al final se refirió a la desaceleración, recomendando a los delegados presentes que trabajen y consuman. "A trabajar... y también conviene que consumáis", concluyó.
Zapatero también habló sobre temas sociales, repasando algunos de los logros de la anterior legislatura. Respecto al matrimonio gay, declaró que la igualdad que han conseguido las parejas homosexuales "es irreversible".
Tanto el secretario General del PSOE, como el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, hablaron de inmigración, tema candente debido a la reciente directiva de la Unión Europea. Corbacho abogó por que los inmigrantes no comunitarios legalmente establecidos en España puedan votar en las municipales. "Los inmigrantes tienen todos los derechos, pero también tienen todos los deberes, como cualquier otro ciudadano", afirmó.
Sin embargo, Zapatero no tocó el tema del aborto y la eutanasia. La Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente denunció ayer que "no hay valentía política" para regular la eutanasia ni para sacar una ley de plazos para el aborto.
la ejecutiva, en el aire Muy poco se habló ayer sobre la formación de la nueva ejecutiva, que se anunciará hoy a la noche y que los socialistas esperan renovar en un 50%. El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el ex ministro Jesús Caldera se mostraron favorables a no incluir barones territoriales en la ejecutiva, en contra de la opinión expresada por el ex presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Ibarra expresó que los secretarios generales de las federaciones "se supone que son lo mejor de cada casa" y advirtió que no se puede dejar la dirección de un partido a "un bebé de tres meses y medio"