barcelona. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenó a la Generalitat que aplique sin más dilaciones la tercera hora de castellano en los centros de enseñanza primaria a partir del próximo curso escolar, tras denunciar el "incumplimiento constatado" de esta medida.
La sala de lo Contencioso-Administrativo de este tribunal emitió una interlocutoria en la que acuerda, como medida cautelar, "el estricto cumplimiento por los centros docentes de la implantación del número de horas total destinadas al área de lengua castellana, hasta alcanzar un número global de 665 horas, identificando las materias que se ofrezcan en lengua castellana, y ello desde el día del inicio del curso 2008-2009".
En un comunicado, la consejería de Educación de la Generalitat anunció que no presentará ningún recurso a la decisión del TSJC, ya que entienden que "la resolución no suspende la legislación vigente en Cataluña" y no pone en duda la política lingüística.
Convergencia i Unió (CiU), por su parte, señaló que el Gobierno presidido por el socialista José Montilla debería presentar un recurso de súplica al TSJC para que no aplique la interlocutoria de medidas cautelares que ordenan impartir la tercera hora de castellano.
El TSJC tomó esta decisión tras constatar la situación de "incumplimiento" de la normativa por parte del departamento de Educación, que ha aplazado en varias ocasiones el plazo en el que las escuelas estaban obligadas a presentar su proyecto lingüístico, documento que tiene que especificar cómo incorpora cada centro la tercera hora de castellano.
El Alto Tribunal recordó que el departamento de Educación, que dirige el socialista Ernest Maragall, hermano del anterior presidente, permitió el pasado marzo a las escuelas presentar sus proyectos lingüísticos hasta el 30 de junio, lo que suponía un aplazamiento sobre la fecha inicial, y que, con fecha del 3 de junio, volvió a permitir otro aplazamiento, esta vez durante todo el curso 2008-09.
El presidente de la Generalitat decidió estos aplazamientos cediendo a la presión de ERC, socio del ejecutivo, que ha situado el modelo lingüístico como una de las "líneas rojas" que condicionan su relación con el gobierno catalán.
Con su decisión, el TSJC estima parcialmente el recurso presentado por la asociación Convivencia Cívica Catalana, que solicitó la suspensión cautelar del decreto de la consejeria de Educación que aplicaba en Cataluña el Real Decreto del Gobierno español sobre la tercera hora de castellano. >agencias