pamplona. Hoy es domingo, pero da igual, no se nota. A las 12 del mediodía estallará el cielo de la ciudad y habrán comenzado los Sanfermines. Como todos los años, siempre igual, pero siempre diferente. Estos pueden ser los Sanfermines de mucha gente, de muchas cosas, pero éstas son palabras que se comentan antes de las fiestas y que hoy pierden ya todo su significado.
Pueden ser éstos los Sanfermines de las barracas en la Rochapea, del estreno festivo del ascensor de Descalzos, del 50º aniversario de la Feria del Toro, de la puesta de largo de la nueva Estación de Autobuses (que a su vez será el día 14 el nuevo refugio de gigantes y cabezudos), de los toros durmiendo con tapones en los oídos a escasos metros de la feria, de la resaca que dejaron los bólidos de Fórmula 1, de la negativa de Barcina a que las peñas y Gora Iruñea amenicen la Taconera, de Uxue Barkos que debuta como lanzadora del chupinazo, de los Fabulosos Cadillacs que nunca vinieron, del 30º aniversario de Germán (por fin con su estela repuesta), de tantas cosas...
No obstante, serán de nuevo los Sanfermines que cada uno quiera o pueda vivir, de día o de noche, o las dos cosas. Descendiendo a esta edición en particular, parece que ha tomado poso y se ha relajado la psicosis televisiva de 2007, con TVE y Cuatro compitiendo por los encierros y el chupinazo, con desiguales resultados tras sembrar la ciudad de cámaras aéreas, terrestres y casi, casi marítimas. No habrá esta vez tantos alardes técnicos, y han prometido más sobriedad y rigor periodístico.
También como novedad respecto al año pasado, el cohete se lanza en domingo y eso se notó sobre todo ayer. La ciudad afrontó un sábado atípico, frenético de compras y preparativos pero con la gran mayoría de los pamploneses consagrada precisamente a eso, sin tener que compaginar los apuros de última hora con la jornada laboral de cada uno. Por contra, la infinidad de actos y convocatorias presanfermineras se apretó en la recta final de esta pasada semana, propiciando un sprint de locura que parecía terminarse el viernes pero que todavía coleó ayer con la inauguración del nuevo recinto ferial en el parque de la Runa.
Serán estos Sanfermines también los primeros en la carrera de Pamplona por erigirse en capital europea de la cultura en 2016, empeño en el que trabaja codo con codo con la ciudad polaca de Torun. Precisamente allí también habrá Sanfermines desde hoy mismo, con la retransmisión del chupinazo en pantallas gigantes y traducción simultánea al polaco de los comentarios de Javier Solano (TVE ).
la fiesta interior En cualquier caso, el epicentro del arranque festivo será una vez más la plaza del Ayuntamiento, y con más certeza, el interior de la Casa Consistorial, en la que se darán cita decenas de invitados para arropar a Uxue Barkos y al resto de representantes municipales. Han confirmado su asistencia personajes de la cultura como Enrique Villarreal El Drogas , Pablo Antoñana o Mikel Urmeneta, gente de empresa como Sixto Jiménez y Xabi Etxebeste, así como el director de DIARIO DE NOTICIAS, Joseba Santamaria.
No faltará la más alta representación política de los partidos que conforman NaBai, ni tampoco una nutrida nómina de parlamentarios, alcaldes y concejales de la Cuenca de Pamplona y el resto de Navarra. Todo transcurrirá con esa insidiosa lentitud de los últimos y eternos minutos que anuncian la gran fiesta, el momento más explosivo del año. Y afuera, la multitud impaciente, los pañuelos rojos, el vértigo, la vida. Los pelos como escarpias. San Fermín.