pamplona/madrid. El centrocampista uruguayo Pablo García (Pando, 11 de mayo de 1977) jugará las dos próximas temporadas en la Liga griega, en concreto en el Paok de Salónica, uno de los equipos punteros del país heleno y con una de las aficiones más encendidas del torneo. García había rescindido recientemente su contrato con el Real Madrid, club que poseía sus derechos desde que lo fichó de Osasuna en verano de 2005. Desde entonces, García fue cedido consecutivamente en 2006-07 al Celta de Vigo y el curso pasado al Real Murcia, con el que descendió a Segunda. El uruguayo no será el único ex rojillo que milite en el equipo griego, ya que el Paok contrató recientemente al delantero marfileño Ibrahima Bakayoko, procedente del Larissa, y al central chileno Pablo Contreras.
Por su parte, en el antiguo equipo de García, el Real Madrid, todo gira en torno a dos nombres propios: uno de entrada, Cristiano Ronaldo, y otro de salida, Robinho. Ayer fue Michel Salgado, tercer capitán de los blancos, analizó la situación que protagoniza el brasileño, a quien pidió que se centre en su equipo, se exija más y no sea un "problema en el vestuario", en el que todo "está bien". El brasileño está a mitad de camino entre una renovación millonaria con el Real Madrid o el traspaso al Chelsea inglés y molesto por no poder ir a los Juegos Olímpicos. "Se habla mucho de él y no es fácil verte fuera un día y al siguiente dentro. Queremos que esté feliz. Dentro de este vestuario en el que está todo bien, no queremos problemas", aseguró.
Por último, Fabio Cannavaro retomó ayer los entrenamientos tras su lesión antes del Mundial en la concentración de Irnding. >d.n./efe